Reflexiones por mi cumpleaños en forma de gifs

Hoy es mi cumpleaños. Aplausos. Alborozo.

Me gusta celebrar mi cumpleaños, desde siempre, desde que tengo memoria. Me gusta eso de estar una semana antes recordando a todo el mundo que cumplo años el día 25, me encanta preguntarle a los míos eso de «¿qué me vas a regalar?» con vocecilla tierna. Me ilusiona mi cumpleaños y la verdad, no quiero que esa sensación se me pase nunca.

Y digo esto, mientras horneo (en mi mini horno, de mi mini cocina) un bizcocho para llevar mañana a mi trabajo y desayunar. Es cierto que ha habido veces en que no he llevado nada, va por rachas, pero este año me he dicho… ¡bah, tonta!, no hay nada especial que celebrar y es cierto, pero qué mejor excusa que cumplir 34 años. Y lo admito, son más las ganas de notar desde por la mañana que es un día especial que porque necesite felicitaciones y abrazos.

34 años que si no fuese porque este lunes viendo OT 2017 me sentí la más vieja del país (¿cómo que había gente que cuando se emitió OT 1 tenía un año? ¿Pero eso cómo va a ser? WTF!!!), no lo notaría en absoluto. Lo cierto es que en mis cumpleaños del comienzo de la veintena me veía a mi misma por estas fechas con otra vida, no sé, pensaba que sería «mayor». Al menos que tendría un horno y una cocina en condiciones. Pero no, no tengo boda, ni hijos ni piso en propiedad, o al menos todo eso que pensamos que deben tener los adultos. En mis cumpleaños del final de la veintena…fui acercándomemás en mis pensamientos futuribles a «lo real» .

Más allá de lo que la sociedad, mi entorno y yo misma esperábamos de mí con 34 años, yo quiero seguir soplando cada una de las velas de la tarta. Invitar a mis amigas a unas cañas y a un trozo de tarta, poner una guirnalda en casa y autoaplaudirme cuando alguien acabe de cantarme Cumpleaños feliz. Esa es la principal reflexión de hoy. ¡Ea!

La chapa que os estoy echando hoy es solo para recordaros que celebréis, que lo celebréis todo, santos, cumpleaños y aniversarios. No sé si llamarlo pena, pero me da mucho «sentimiento» escuchar a mi alrededor eso de «no, yo en mi cumpleaños no suelo hacer nada». Celebremos, con velas de las de número de las clásicas rayadas de colores, pero siempre, siempre…¡soplemos las velas!

¡Qué tengáis un miércoles fantástico!

Nos encantará saber cómo os gusta celebrar vuestros cumples, ¿sois de velas y tarta en la intimidad o de celebración con amigos? ¡Contadnos!

Ah, por supuesto… se admiten felicitaciones. ¡Hasta mañana!

El lazo rosa, el coraje, el miedo… en definitiva, la vida

Comenzábamos la semana con el día de hoy muy presente, con regalos solidarios contra el cáncer de mama, por la investigación y el desarrollo de técnicas cada vez menos invasivas, de tratamientos personalizados y por la divulgación en prevención. Hoy es 19 de octubre y eso quiere decir que es el Día Internacional contra el cáncer de mama. Una enfermedad que este año hemos tenido muy cerca (¿quién no?) y es posible que padezcamos una de cada ocho mujeres en España.

Nos incluimos y decimos ese «padezcamos» a conciencia y con todo el miedo del mundo. Porque tendemos a hablar de cifras y datos excluyéndonos y la realidad nos puede dar un baño de agua fría en cualquier momento. Pero el día de hoy no se trata de ahondar en el miedo ni abundar en la desgracia, el día de hoy es para repetir hasta ser pesadas lo importante que son las revisiones, ir a ginecólogo, hacernos pruebas y estar alerta. Nada más… y nada menos.

Aún sigo impactada con la foto de Bimba, era la primera vez (creo) que veía una imagen de una mujer mastectomizada. Durante mucho tiempo, las mujeres hemos escondido, ocultado, hecho como si nada… y aunque su enfermedad tuvo el peor de los finales, Bimba Bosé nos recordó a las mujeres que se podía ser joven, guapa, alta y delgada… y enfermar. Aún, después de tanto tiempo, esta imagen me sigue emocionando.

Imagen vía 

Consiguió despojarse de miedos y vergüenzas y fotografiarse así, tal cual, con un solo pecho y una cicatriz. Uffff, no sé si es osadía o valentía pero es real, es la vida. Hoy nos ha sido inevitable acordarnos de ella, pero nos acordamos también de tantas otras mujeres a nuestra alrededor que con peluca, sin ella, reconstrucciones a la vista, tatuajes en la cicatriz, días malos malísimos, revisiones en seis meses, brazos inflamados y altas médicas…han sobrevivido. Han vivido y hoy merecen un abrazo.

Porque el rosa, hoy, es más que un color.

cancer-mama

¡Feliz jueves a todos! Nos vemos mañana por aquí.

¡A mis zapatos le han salido pelo y plumas!

¿Sabéis esto que hay algo que no sabes si te gusta o no? Como cuando te dan un masaje en una zona dolorida y es gustoso pero duele a la vez. Como cuando pruebas algún sabor extraño por primera vez y no tienes muy claro si es agradable o te repugna. Pues así estamos con los zapatos peludos. Porque sí amiguis, a los zapatos esta temporada le han salido pelos y plumas. Y tan panchos.

Confesión: tengo que contar que a comienzo de verano me compré unos zapatos en «Casa Amancio» con pompones y flecos y cada vez que me los pongo causan sensación. No falla. ¿Pero pompones es igual a pelos? Yo que me atrevo con casi todo bastantes cosas, ¿me veré este otoño con zapatos peludos?

Y lo mejor de todo es que es una tendencia que ya está en tiendas, es decir, no es una «Tendencia Pinterest/IG2, sino que darse una vuelta por las tiendas y encontrar plumas y bolas de pelo es todo uno. Si a estas alturas de post no nos crees… debes quedarte hasta el final. Si sabes de lo que hablamos… ¡a-lu-ci-na!

zapatillas pelo

Zapas rosas // zapas celestes // deportivas burdeos // zapatillas blancas 

Quizá con las deportivas sea menos llamativo, es decir, quizá porque llevan más tiempo en tiendas tenemos el ojo más acostumbrado. Y bueno, para el invierno este tipo de zapatillas con pelo pueden dar sensación de «calentitas». Y de lo de las plumas… tiene su rollo. Pero vamos al turrón, el cum laude para las atrevidas y las que se ponen las tendencias por montera. Fuera zapatillas, ¡tacones peluche… venid a mí!

Sandalias peluche // tacón pelo // zapato borreguito // zueco peludo // tacones con plumas 

Bueno, llegados a este punto… ¿qué decís? ¿zapatos con pelo y plumas sí o no?

¿Tenemos pelo y plumas por encima de nuestras posibilidades?

Os esperamos mañana por aquí, ¡buen miércoles!

Nacida para luchar y sonreír, porque siempre hay motivos

Imaginamos que a estas alturas de semana… sabéis bien lo que os queremos contar hoy con solo ver el título del post. Cuando recibimos el mail de Laura (de Malasmadres) contándonos qué significaba ese lema de vida «Nacido/a para luchar«, nos emocionamos con sus palabras. Y eso que solo era un mail. Pero es que detrás de las palabras hay historias y aunque, muchas de las que encierra esta campaña tienen el peor de los finales posibles, muchas otras son victorias que hacen que al final del camino nos encontremos una sonrisa.

Os ponemos en antecedentes. El Club de las Malasmadres y la Fundación Aladina han trabajado juntos para homenajear a las mamis y papis de niños con cáncer. Así de duro, así de terrible pero así de real. Es cierto que muchos enfermos de cáncer y sus familiares quieren desvincular su proceso de los términos bélicos como batalla, lucha o victoria porque, simplemente, no lo sienten así. Pero es que lo entendamos como lo entendamos, a este mundo no hemos venido a otra cosa. A luchar por los combates pequeños, guerrear por pugnas insignificantes o librar las más desagradables batallas en la planta oncológica de un hospital infantil.

Lo especial de todo esto es que la incertidumbre de para qué hemos nacido o qué o quiénes nos esperan en el camino… hace que siempre haya motivos para sonreír. Por eso este#NacidaParaLucharYSonreír Y así lo cree Marta, la protagonista de la campaña que empieza contando como luchó por lo que más quiere en el mundo: su hijo Guille.

Como veis en la foto, han participado rostros conocidos como Paco Arango, presidente de la Fundación Aladina, Anne Igartiburu o Paloma Blanc de 7 pares de Katiuskas. La campaña se materializa de una forma muy fácil: el 100% de lo recaudado por la venta de estas camisetas irá destinado al trabajo que realiza la Fundación que está presente en doce hospitales españoles. Es así de sencillo.

Creo que no hace falta ser madre o padre para ponerse en la piel de Marta, obviamente el serlo te remueve mucho más, pero no es necesario. Sobre todo cuando sabes que en España se diagnostican cada año 1.400 nuevos casos de cáncer infantil y que es una lotería. La peor de las PUTADAS, y sí, en mayúsculas. La peor de las jugarretas que te puede hacer la vida. Pero esta campaña nos recuerda que no hemos venido aquí para otra cosa…porque el 80% de los casos se cura. Y por eso, señores y señoras, merece la pena todo. Así que… luchen, pero sobre todo… ¡sonrían!

¡Hasta mañana!

Master of None, una serie y dos apartamentos a los que entrar

Por fin viernes. Así os lo digo. Vaya semanita complicada y con noticias feas… pero ya es viernes y los viernes por la tarde es mi momento de la semana favorito. Solo tengo algo que me molesta especialmente y es que ya he terminado de ver Master of None y eso me tiene bastante mosqueada, al menos hasta que vuelva la nueva temporada de Stranger Things.

¿Qué no habéis visto Master of None? ¿Cómooorrrr? Confieso que el primer capítulo no me enganchó nada, de hecho le dije a Mr. Bonitisto: ¡no voy a ver esto, vaya caca! Así sin más. Luego me tuve que comer mis palabras y devoré las dos temporadas, literalmente, en cuatro días.

Pero hoy por ser viernes, no solo queremos recomendaros una serie, que también… sino que vamos a utilizar el post de hoy para colarnos en dos apartamentos que salen en esta historia sobre treintañeros en Nueva York. ¡Con lo que nos gusta cotillear una casa!

Empezamos por el apartamento de Dev, un PEDAZO de casa supuestamente situado en Chinatown con ladrillo visto (amor) y piezas vintage. Adoramos las puertas de la habitación y la zona de la cocina, también ese rollo cultureta y ecléctico de la decoración. Dev, nos encanta tu casa.

Vía Apartment Therapy 

Pero qué sería de un protagonista sin su mejor amigo…y el mejor amigo de Dev es ¡simplemente genial! Se llama Arnold y es un tipo tan peculiar como su apartamento. Un lugar inspirado en la náutica y que parece más el camarote de un barco antiguo que una casa. En teoría se ubica en Greenpoint y sus creadores dicen que «es lo de menos» que el apartamento sea real o no. Imaginaos.

Vía Apartment Therapy 

¿Qué os parece? ¿Os gusta Master of None? ¿Sois tan «seriéfilos» como nosotras?

Feliz viernes y a disfrutar el finde. ¡Nos encontramos por aquí el lunes!