Bolonia, ruta para disfrutar del penúltimo paraíso gaditano

bolonia intro

Siempre intento estirar las vacaciones algunos días en septiembre, pero ya toca volver. Toca volver también aquí, a la que es nuestra particular “casa mint” desde hace algunos años y en la que compartimos cada día (en esta nueva temporada, tres veces por semana) un poquito de cada de una de nosotras.

Comparto con vosotras y vosotros mi última escapada, de la que volví antes de ayer, y la que me ha dado pilas para al menos aguantar un tironcillo del otoño: Bolonia, una playa a algo más de 23 kilómetros de Tarifa y que es, aún hoy, uno de los paraísos naturales que quedan en nuestras costas. La playa de Bolonia y el poblado de El Lentiscal no están comunicados por carretera con las playas colindantes (Atlanterra a un lado y Valdevaqueros al otro ), eso y el complicado acceso por carretera (llena de curvas) han hecho que se haya convertido en un lugar muy especial y a la vez turístico, cierto. Pero septiembre es otro rollo y así han sido mis últimos días de verano (y no es una canción de Amaral).

Leer más

Popurrí de despedida: modo verano on

Este es el último post de este curso. Un gran oh, generalizado. Y para despedirnos hasta septiembre, ayer decidimos usar las preguntas de Instagram Stories (super originales, nosotras, eh) para ver de qué hacíamos el post. Nos llegaron muchas respuestas y no vamos a poder meterlo todo en este post porque parecería la Jot Down, pero vamos a intentarlo. Leer más

El moño a medio recoger que ahora ves por todos sitios

Hoy la cosa va de pelos. De pelos y de cómo gestionarlos a diario. El verano es complicado para el pelo, para tenerlo en la cara, por el calor y que las altas temperaturas no suelen ser un buen aliado. Yo, por mi parte, el día que me vengo muy arriba me hago un moño y poco más tengo en mi repertorio (si no lo sabéis, tengo el pelo muy rizado y mis opciones son bastante recortadas). Pero amiguis, hemos dado con el moño a medio recoger que seguro que te has cruzado más de un vez. Sabemos su nombre y hoy lo analizamos en este post.

Imagen vía 


En inglés lo encontrarás por half bun o half knot top, vamos, un medio moño de toda la vida. Somos conscientes de que ese aire desenfadado y medio despeinado que vemos en las fotospinterest es lo más complicado de conseguir del universo, junto con los rabillos iguales en ambos ojos, pero nosotras no cejamos en nuestros empeño. Para melenas largas y cortas, onduladas o lisas, el medio moño es la solución a todos tus dramas capilares este verano. Mira, mira.

Imágenes en 1 // 2 // 3 // 4 //5 

Es cierto que todas las muchachas que enseñamos en este post son tan guapis que les quedaría bien hasta el peinado de Santiago Segura, pero confiemos en nuestras posibilidades y probemos, leñe, que total… con quitarlo y volver a nuestra rutina de peinados (la mía se basa en suelto o recogido siempre igual), se soluciona rápido.

Imágenes en 1 // 2 // 3 // 4 // 5

La versión en moño alto nos gusta mucho pero también nos pone ojitos la más a media cabeza con pasador o algún adorno… muy años 90, pero mola mucho.



¿Sois de moños? ¿Os gustan este tipo de peinados? ¿Cómo soléis peinaros vosotras a diario?

¡Nos vemos mañana, familia!

Cinco cosas que aprendimos con Sexo en Nueva York

La serie Sexo en Nueva York (Sex & the city en su nombre original) cumple 20 años estos días y eso nos ha hecho pensar que somos una viejunas. Recuerdo que insistía a mis padres sin parar por aquel entonces para que pusiesen en casa Canal Plus y poder ver los capítulos. Cosa que no ocurrió. Conseguí ver algún que otro capítulo suelto y finalmente conseguí la serie completa y la vi del tirón. Así sucesivamente año tras año, cada verano, veo (casi) completa la serie temporada a temporada y capítulo a capítulo.

Quizá hace 20 años la serie no se llegó a comprender del todo, no sé qué opináis. No se llegó a profundizar lo suficiente en el mensaje que escondía y todos nos dejamos llevar por “los Manolos”, los cupcakes y la alegría a la hora de practicar sexo. Pero con el tiempo, con la edad y con la perspectiva… hay 5 cosas que aprendimos con Sexo en Nueva York y hoy nos damos cuenta.

De Miranda aprendimos que aunque no entrase en tus planes, podías ser madre y salir adelante. Que no te lo iban a poner sencillo para acceder a un puesto de trabajo que mereces por tus méritos en un sector masculinizado. Con ella nos dimos cuenta de que hay veces que, aunque tengas trabajo, dinero, ropa bonita…, te puedes sentir insegura con tu físico. Y no pasa nada. Su relación con Steve durante la serie tiene más de la vida real de lo que igual te imaginas al principio. Mudanza de por medio, dónde vivir cuando tienes una familia, prioridades y cargas familiares… Miranda también nos enseñó que ser pelirroja, mola.

De Charlotte aprendimos que no nos gustan que juzguen ni por mucho ni por poco, ni por las decisiones que tomamos por amor. Con ella vimos que la vida también te da segundas (terceras y las que hagan falta) oportunidades, con ella supimos que el deseo por ser madre no siempre es proporcional a lo sencillo que te lo ponen tus óvulos y que los hijos son queridos, vengan como vengan. Con Charlotte aprendimos a lidiar con suegras metomentodo y a dejar al lado prejuicios sobre el físico cuando lo que realmente importa… son otras cosas.

De Samantha lo aprendimos todo. Con ella (y gracias a ella), tratamos el miedo por contagio de enfermedades de transmisión sexual, el cáncer de mama, la culpabilidad por no querer ser madre (y lo que ello implica) y que comportarse como una empresaria feroz tiene un alto precio. Gracias a Samantha no nos sorprendimos (hace 20 años, ojo) cuando tuvo una relación homosexual que trató con la normalidad más absoluta (la que tiene) y aprendimos a hablar y resolver dudas de sexo sin tapujos.

Y de Carrie, qué vamos a decir de Carrie. Con Carrie nos dejaron con un post-it (quien dice un papelito amarillo, dice un SMS, un mail o a saber el qué), con ella aprendimos que no hace falta ser una extraterrestre para meterse de lleno en una relación tóxica y que si no tuviésemos tanta ropa en el armario igual tendríamos más dinero en la cuenta. De Carrie aprendimos sobre la soltería y las relaciones entre amigas solteras y casadas, aprendimos también que hay puertas que nunca se acaban de cerrar y que otras, por mucho que se abran de par en par… tampoco tenemos tan claro que tengamos ganas de cruzarla. Nos enamoramos con ella de Mr. Big y de Aidan y aprendimos algo importantísimo: una casa no es una casa sin un vestidor.

Os sugerimos que reviséis la serie o que os lancéis a ella de cabeza si no la habéis visto nunca. Porque del espíritu de las amigas (y el resto de personajes) aprendimos que aunque cueste muchísimo, aunque tengamos situaciones complicadas y diferentes: niños, trabajos, estudios y familia… quedar para hablar y tomar algo (un cóctel, muy de la serie) siempre es la decisión correcta.

¿Sois seguidores de Sexo en Nueva York? ¿Cuántas veces la habéis visto?

¡Hasta mañana!

¿Qué libro le regalarías a una mujer que está en la cárcel?

Ahora mismo estás pensando. Probablemente hayas dado un gran suspiro. Es una gran pregunta.

A nosotras nos ocurrió lo mismo cuando vimos este post de Instagram de Teta&Teta.

Detrás de esta gran, buena y dura pregunta, se haya una iniciativa de Teta&Teta, que se llama #ALasOlvidadas, con la que pretenden recolectar libros que se entregarán a las mujeres que se encuentran en el Módulo de Mujeres del Centro Penitenciario Madrid V de Soto del Real. Las mujeres son una minoría en un sistema penitenciario, que como otros tantos entornos ha sido diseñado y pensado por y para ellos. Solo existen tres cárceles para mujeres en España, el resto de mujeres presas se encuentran en módulos de cárceles masculinas, en los que tienen menos opciones, menos espacio, menos ayudas, menos facilidaes y más abusos y maltratos. Como dicen las amigas de Teta&Teta: “¿Viven? en una jaula más pequeña, su angustia es más grande, su sentimiento de culpa pesa más, el precio que tienen que pagar por un delito es más alto”.

Con esta iniciativa, Teta&Teta nos invita a reflexionar sobre un colectivo de mujeres que es totalmente invisible para la sociedad, porque, piénsalo, ¿cuántas veces habías pensado en ellas?

Si quieres participar, las reglas son muy sencillas. Tienes hasta el 15 de junio.

1. Piensa la respuesta a la pregunta: ¿Qué libro le regalarías a una mujer que está en la cárcel? “Es una invitación a reflexionar, a ponernos en las rejas de esas mujeres que han perdido su libertad completamente y que son, además, víctimas de un sistema penitenciario pensado para hombres. Es un ejercicio de empatía. Por favor, intenta no juzgarlas, sólo pensar con qué libro puedes sacarlas de ahí.”, indican en el perfil te Teta&Teta.

2. Consigue el libro (nuevo, viejo, de segunda mano…, da igual).
3. Escribe una dedicatoria en las primeras páginas del libro.
4. Incluye una nota con tu nombre completo y el por qué de haber elegido ese libro. (Es básico, sabrás por qué en unas líneas.)
5. Envíalo al estudio de Teta&Teta (Calle Hortaleza 20 2º izda, 28004 Madrid) antes del 15 de Junio. También puedes llevarlo personalmente.

Las dedicatorias, los libros seleccionados y sus por qué formarán parte de un libro editado por Arrebato Libros. Nosotras ya sabemos qué libro regalaríamos a una mujer que está en la cárcel. Y tú, ¿cuál regalarías?