Recetas andaluzas para celebrar el 28 de febrero

Hoy, más de la mitad del equipo bonitista echa de menos su mollete con aceite engullido al ritmo del himno de Andalucía en un patio de colegio. No somos fans de las banderas ni de lo que se comete en su nombre, pero sí somos fans de sentirse de un lugar, de una tierra abierta al mundo. Por eso, hoy vamos a celebrar el Día de Andalucía lejos de casa, saboreando unas recetas andaluzas que nos transportan a nuestra infancia y a nuestro origen. Porque saber y no olvidar de dónde venimos, es la mejor forma de saber hasta donde podemos llegar.

No somos fans de la Andalucía que nos dibujan en los tópicos, esos que dicen que sólo sabemos dormir la siesta y bailar sevillanas mientras vemos procesiones en Semana Santa. Somos fans de la Andalucía luchadora, abierta, generosa, reina del buen humor y de la alegría y con una forma particular de vivir la vida más cercana a la felicidad. Y esa vida maravillosa tiene momentos únicos en torno a una mesa o una barra de bar con buenos amigos y platos como éstos.

Ajoblanco malagueño / Boquerones en vinagre / Flamenquín cordobés / Mostachones de Utrera

Y si hay un plato que nos acerca a casa ese es la porra antequerana. Somos malagueñas y por tanto mucho más de porra que de salmorejo. Y para hablar de porra, hemos recurrido a nuestro antequerano favorito y autor de unas de las mejores porras (con permiso de su madre).

Ingredientes:

Lo más importante para una buena porra es un buen pan, al ser posible casero, de pueblo, artesano; y unos buenos tomates. Aquí hay división de opiniones, aunque recomiendan los de pera, nuestro experto prefiere los de rama.

  • 5-6 tomates
  • 500 gramos de pan casero
  • 1 ajo
  • 1 trozo de pimiento rojo
  • 2 puñados de sal
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Una lata de atún
  • Un huevo duro
  • Taquitos de jamón

Instrucciones

  • Cortar los tomates en cuatro trozos y echar en una batidora americana
  • Batir
  • Añadir a la batidora el pan en 4 o 5 trozos, un ajo, el trozo de pimiento rojo y dos puñados de sal, según el gusto.
  • Batir y echar el aceite de oliva poco a poco para que el tomate vaya emulsionando y empiece a tomar la textura de porra. Hay que añadir el aceite como si estuvieras haciendo una mayonesa.
  • Probar y corregir. Si la porra esta líquida (parece más un gazpacho), tienes que echar más pan. Y si está espesa, toca echar más tomate.
  • Servir acompañada de taquitos de jamón, huevo duro y atún (según gustos).

Lo que hace de una porra, una buena porra es su textura. Encontrar la cremosidad perfecta y el equilibrio para que no sea líquida ni tampoco un plato de cemento es algo que no todos consiguen.

Nuestro experto además nos recomienda tomar la porra con Al fresco, un vino tinto dulzón malagueño que le va de maravilla y que habremos metido en el congelador al empezar a hacer la porra para que, al acabarla, el vino esté en su mejor punto refrescante.

Y con ese vino brindamos por tener la suerte de haber nacido en un lugar que nos ha dado tierra y libertad para comernos el mundo.

Feliz Día Andaluces.

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