Y lo vas a entender en cuanto empieces a ver algunas de las imágenes que hoy compartimos. Mis primeros recuerdos de una máquina de coser en casa son de una Singer heredada. Recuerdo a mi madre cosiéndonos a mi hermana y a mí nuestros primeros disfraces en aquella máquina a pedales, me maravillaban las flores que la decoraban y el sonido que hacía cuando se ponía a rodar. Pocos años después, aprendí a usarla pero pronto llegaron las máquinas modernas y adiós a la Singer, al menos adiós a usarla para coser, que no a la pieza.
La máquina de coser Singer de tu abuela busca su sitio en tu casa






















