Azulejo en escamas o cómo convertir tu baño en el de una sirena

Algunos dicen que el azulejo en escamas es la nueva baldosa metro, que convertir tu baño (o cocina) en la casa de La Sirenita es lo más. Y nosotras les damos la razón, qué os vamos a decir. El azulejo sirena es nuestra nueva perdición y más aún si es en tonos agua marina ( o cualquiera de sus derivados) además de tornasol. El mismísimo paraíso para Ariel.

vía

Este tipo de baldosa tiene una clara influencia marroquí, pero ha dado un paso para alejarse de la inspiración más étnica y convertirse en paredes (también suelos) que asemejan a los fondos marinos más auténticos. Desde la versión más clara hasta la más oscura nos encanta, escamas hacia abajo o hacia arriba… todas quedan bien. El azulejo en escamas es la nueva tendencia decorativa y nosotras hemos fichado unos cuantos que nos van a hacer soñar con la casa de «la Preysler» (y su decena de baños).

Imágenes 1 // 2 // 3 // 4 // 5 // 6 //7//  8 // 9

Y es que sin duda los baños son las estancias estrella para llenar las paredes de escamas de pez, o de sirena, pero no son los únicos. Ojo a cómo funciona la baldosa combinada con la metro, en el suelo o en cocinas. ¡Ideal!

Vistas en 1 // 2 // 3 // 4 // 5

Hasta aquí nuestro post de hoy y nuestro análisis sobre el azulejo en escamas. ¿Qué os parecen? ¿Os ha convencido eso de tener el baño de la Sirenita?

¡Nos vemos mañana por aquí!

Madre qué coraje: el proyecto que convierte en solidaridad la impotencia

Nos robaron hasta la cafetera. Cristina Rosón, socia de la agencia de publidad y diseño malagueña La madre de los Beatles, pone la cafetera de ejemplo para que nos hagamos una idea de hasta dónde llegó el atraco. Madrugada, febrero, llamada de la policía: “vengan ustedes a la oficina” y constatación de la peor de las pesadillas para cualquiera: ¡nos lo han robado todo! Ordenadores, discos duros, servidor…material de un estudio de diseño más todo lo que hay dentro: proyectos a medio terminar, trabajos en pleno desarrollo, diseños, recursos, fotografías… todo.

“Todo el mundo nos decía que si no teníamos el trabajo en la nube y yo pensaba: ¿pero qué nube? Dejadme de nubes. Por eso hicimos el diseño de la nube con el rayo”, nos cuenta Cristina que dice que no sabe si fue más rabia, impotencia, tristeza o qué… lo que en malagueño se diría “qué coraje”. Qué coraje que te roben, qué coraje da que entren en tu casa o en tu oficina y se lleven hasta el último bolígrafo y qué coraje da el no haber hecho copias de seguridad cuando todo el mundo sabe que es fundamental (pero suele ser a toro pasado). Y así nació Madre, qué coraje, una campaña solidaria en forma de tienda online con productos inspirados en el robo de la  oficina. Desde pendientes a pegatinas, pasando por bolsas y felpudos con mensaje.

También tienen piezas algo más exclusivas de la que solo tienen una unidad como las gafas de Laveta o la ilustración de Javier Calleja.

Cristina cuenta que tras el robo, los compañeros y allegados se portaron genial y se acercaron a la agencia con ordenadores, discos duros y material que les fue muy útil en esos primeros días y por eso pensaron que “Madre, qué coraje” tenía que tener fin benéfico. Lo que obtengan por las ventas se van a destinar a la asociación Fantasía de Lagunillas (un barrio malagueño), que ofrece apoyo a escolar a los peques para que no estén en la calle. ¿Quién se iba a imaginar que del coraje iban a salir tantas cosas buenas, verdad?

Nos ha encantado esta historia para ponerle broche de oro a la semana… que por cierto, acaba genial. Este finde celebramos #cumpletotal y nos reunimos las tres en Madrid, y eso es siempre muy buen plan.

¡Feliz viernes y mejor fin de semana! Hasta el lunes.

El moño a medio recoger que ahora ves por todos sitios

Hoy la cosa va de pelos. De pelos y de cómo gestionarlos a diario. El verano es complicado para el pelo, para tenerlo en la cara, por el calor y que las altas temperaturas no suelen ser un buen aliado. Yo, por mi parte, el día que me vengo muy arriba me hago un moño y poco más tengo en mi repertorio (si no lo sabéis, tengo el pelo muy rizado y mis opciones son bastante recortadas). Pero amiguis, hemos dado con el moño a medio recoger que seguro que te has cruzado más de un vez. Sabemos su nombre y hoy lo analizamos en este post.

Imagen vía 


En inglés lo encontrarás por half bun o half knot top, vamos, un medio moño de toda la vida. Somos conscientes de que ese aire desenfadado y medio despeinado que vemos en las fotospinterest es lo más complicado de conseguir del universo, junto con los rabillos iguales en ambos ojos, pero nosotras no cejamos en nuestros empeño. Para melenas largas y cortas, onduladas o lisas, el medio moño es la solución a todos tus dramas capilares este verano. Mira, mira.

Imágenes en 1 // 2 // 3 // 4 //5 

Es cierto que todas las muchachas que enseñamos en este post son tan guapis que les quedaría bien hasta el peinado de Santiago Segura, pero confiemos en nuestras posibilidades y probemos, leñe, que total… con quitarlo y volver a nuestra rutina de peinados (la mía se basa en suelto o recogido siempre igual), se soluciona rápido.

Imágenes en 1 // 2 // 3 // 4 // 5

La versión en moño alto nos gusta mucho pero también nos pone ojitos la más a media cabeza con pasador o algún adorno… muy años 90, pero mola mucho.



¿Sois de moños? ¿Os gustan este tipo de peinados? ¿Cómo soléis peinaros vosotras a diario?

¡Nos vemos mañana, familia!

Cinco cosas que aprendimos con Sexo en Nueva York

La serie Sexo en Nueva York (Sex & the city en su nombre original) cumple 20 años estos días y eso nos ha hecho pensar que somos una viejunas. Recuerdo que insistía a mis padres sin parar por aquel entonces para que pusiesen en casa Canal Plus y poder ver los capítulos. Cosa que no ocurrió. Conseguí ver algún que otro capítulo suelto y finalmente conseguí la serie completa y la vi del tirón. Así sucesivamente año tras año, cada verano, veo (casi) completa la serie temporada a temporada y capítulo a capítulo.

Quizá hace 20 años la serie no se llegó a comprender del todo, no sé qué opináis. No se llegó a profundizar lo suficiente en el mensaje que escondía y todos nos dejamos llevar por «los Manolos», los cupcakes y la alegría a la hora de practicar sexo. Pero con el tiempo, con la edad y con la perspectiva… hay 5 cosas que aprendimos con Sexo en Nueva York y hoy nos damos cuenta.

De Miranda aprendimos que aunque no entrase en tus planes, podías ser madre y salir adelante. Que no te lo iban a poner sencillo para acceder a un puesto de trabajo que mereces por tus méritos en un sector masculinizado. Con ella nos dimos cuenta de que hay veces que, aunque tengas trabajo, dinero, ropa bonita…, te puedes sentir insegura con tu físico. Y no pasa nada. Su relación con Steve durante la serie tiene más de la vida real de lo que igual te imaginas al principio. Mudanza de por medio, dónde vivir cuando tienes una familia, prioridades y cargas familiares… Miranda también nos enseñó que ser pelirroja, mola.

De Charlotte aprendimos que no nos gustan que juzguen ni por mucho ni por poco, ni por las decisiones que tomamos por amor. Con ella vimos que la vida también te da segundas (terceras y las que hagan falta) oportunidades, con ella supimos que el deseo por ser madre no siempre es proporcional a lo sencillo que te lo ponen tus óvulos y que los hijos son queridos, vengan como vengan. Con Charlotte aprendimos a lidiar con suegras metomentodo y a dejar al lado prejuicios sobre el físico cuando lo que realmente importa… son otras cosas.

De Samantha lo aprendimos todo. Con ella (y gracias a ella), tratamos el miedo por contagio de enfermedades de transmisión sexual, el cáncer de mama, la culpabilidad por no querer ser madre (y lo que ello implica) y que comportarse como una empresaria feroz tiene un alto precio. Gracias a Samantha no nos sorprendimos (hace 20 años, ojo) cuando tuvo una relación homosexual que trató con la normalidad más absoluta (la que tiene) y aprendimos a hablar y resolver dudas de sexo sin tapujos.

Y de Carrie, qué vamos a decir de Carrie. Con Carrie nos dejaron con un post-it (quien dice un papelito amarillo, dice un SMS, un mail o a saber el qué), con ella aprendimos que no hace falta ser una extraterrestre para meterse de lleno en una relación tóxica y que si no tuviésemos tanta ropa en el armario igual tendríamos más dinero en la cuenta. De Carrie aprendimos sobre la soltería y las relaciones entre amigas solteras y casadas, aprendimos también que hay puertas que nunca se acaban de cerrar y que otras, por mucho que se abran de par en par… tampoco tenemos tan claro que tengamos ganas de cruzarla. Nos enamoramos con ella de Mr. Big y de Aidan y aprendimos algo importantísimo: una casa no es una casa sin un vestidor.

Os sugerimos que reviséis la serie o que os lancéis a ella de cabeza si no la habéis visto nunca. Porque del espíritu de las amigas (y el resto de personajes) aprendimos que aunque cueste muchísimo, aunque tengamos situaciones complicadas y diferentes: niños, trabajos, estudios y familia… quedar para hablar y tomar algo (un cóctel, muy de la serie) siempre es la decisión correcta.

¿Sois seguidores de Sexo en Nueva York? ¿Cuántas veces la habéis visto?

¡Hasta mañana!

El collage moderno y hipster tiene nombre japonés

Y se llama Shusaku Takaoka (@shusaku1977) . Instagram es su campo de batalla y sus armas son el cine, las pelis Disney y el arte. ¿Qué tendría que ver La joven de la Perla con Lady Gaga o con un café de Starbucks? Pues que todo llama la atención de Takaoka y todo cabe en una de sus creaciones. Publicó su primera foto en IG en marzo de 2015 y apenas consiguió 80 likes. Ahora los corazones en cada una de sus publicaciones se contabilizan por miles y se ha fijado en su trabajo la mismísima Harpers Bazaar, además de este blog bonitista, claro está.

Su serie con pelis Disney y sus «princesas» nos encanta.

#pulpfiction

Una publicación compartida de shusaku takaoka (@shusaku1977) el

#metoo * * * #collage #collageart #digitalart #digitalcollage #modernart

Una publicación compartida de shusaku takaoka (@shusaku1977) el

#thelittlemermaid * * * #collage #collageart #digitalart #digitalcollage #modernart

Una publicación compartida de shusaku takaoka (@shusaku1977) el

#cinderella * * * #collage #collageart #digitalart ##digitalcollage #modernart

Una publicación compartida de shusaku takaoka (@shusaku1977) el

My favorite work.

Una publicación compartida de shusaku takaoka (@shusaku1977) el

Pero si la serie de Disney nos encanta, la que mezcla arte con cine e iconos de la música nos parece una auténtica pasada. Esa mezcla de humor negro e ironía que hace que te fijes en cada uno de los detalles mientras sonríes al ver la pieza. Puro arte.

#rihanna * * * #collage #collageart #digitalcollage #digitalart #modernart

Una publicación compartida de shusaku takaoka (@shusaku1977) el

#exorcist #vangogh * * * #art #artwork #collage #collageart #digitalart #digitalcollage #modernart

Una publicación compartida de shusaku takaoka (@shusaku1977) el

I love works of Tarantino!

Una publicación compartida de shusaku takaoka (@shusaku1977) el

¿Qué os han parecido los collages de este artista japonés? ¿Os ha dejado tan ojipláticos como a nosotras?

Shusaku, eres un moderno.