La alfombra más famosa de Pinterest e Instagram y su versión lowcost

La alfombra más instagrameada del mundo probablemente sea de que la hablamos hoy en el blog. Nuestra investigación no ha llegado a determinar si la original proviene de Armadillo & Co. (una tienda australiana de alfombras) o de Urban Outfitters (una tienda tan ideal como cara), pero lo cierto es que hará cosa de un año las empezamos a ver por todos sitios. Se trata de la alfombra redonda de yute, de inspiración floral, que funciona tanto en la decoración más boho como en la nórdica. Las editoriales de las revistas de decoración tampoco se han resistido a sus encantos y Pinterest ha terminado de contribuir a la que deseemos en nuestros hogares muy muchísimo. Así somos (de hecho, yo la tengo en mi habitación, guiño, guiño).

alfombra de yute

Vistas en 1 // 2 // 3 

Una alfombra que funciona tanto en habitaciones, como en terrazas o cocinas (aunque esto último no sea muy higiénico). ¿La reconocéis ya perfectamente, verdad?

Tenemos más inspiración y lugares donde confirmar que es tu alfombra favorita de todos los tiempos ever.

alfombra

De arriba a abajo y de derecha a izquierda 1 // 2 // 3 // 4 // 5 // 6

Y ahora viene la segunda parte: vale, me gusta, ¿dónde me la compro? Pues la versión lowcost la lanzó hace unos meses Pimkie, sí, como lees. Os lo contamos hace un tiempo, la tienda de ropa Pimkie empezó hará cosa de un año a vender en España su colección de decoración. Una colección que a día de hoy es más pequeña de lo que nos gustaría (muy mal) y donde yo adquirí mi alfombra por el módico precio de 24 euros. La mala noticia es que la alfombra a día de hoy está agotada en la web aunque a fecha de escribir este post, alguna quedaba en alguna tienda. No obstante, dejan un mail para que nos avisen si vuelve…eso significa que no está todo perdido, ¿no?

alfombra famosa

Alfombra Pimkie

Señores de Pimkie, si nos están leyendo, les pedimos desde aquí que vuelvan a llenar la web de bonitices como antaño y que repongan la alfombra más deseada del momento.

¿Os gustan este tipo de alfombras? ¿La conocíais?

Mañana volvemos por aquí, familia.

Por qué seguimos pensando en la boda de Harry y Meghan explicado en gifs

Casi una semana ha pasado ya y aún seguimos suspirando con la boda de Harry y Meghan (como si fuesen coleguis), al igual que medio mundo. No vamos a ser nada originales si decimos que la «Royal Wedding» va a ser uno de los enlaces de la década, pero es que por más que nos fijamos en los detalles… más nos parece un acontecimiento donde brilló el amor, la frescura y la simpatía, por encima de otras cosas y hasta donde el protocolo dejó. Nosotras hemos visto más allá del cuento de la chica que se convierte en princesa, así que nos vamos a atrever a resumir la «boda del momento» con gifs, a ver qué tal nos sale.

La boda mola por… este niño. Nada más verlo en TV, ya supimos que ese día iba a ser algo grande. Un sarao sin un careto de estos, no es un sarao que se precie por muy royal que sea uno. Esa mella, esa risa, ese pelo… chaval, molas mucho y aunque te veas en unos años y mueras de vergüenza, ¡fuiste el protagonista de uno de los momentos más esperados de la boda! 

La boda mola porque… fue feminista. Así se ha declarado Meghan, más de una vez, y así creemos que se dejó ver en sus gestos. Nos gustó que entrase sola a la iglesia, nos gusta que tenga más de 35 años, nos gusta que venga de una relación anterior (y lo haya contando sin tapujos)…¿se nota mucho que nos gusta mucho ella? Y este, este es un momentazo.

La boda mola por…la madre de Meghan. Que también fue sola, que acompañó a su hija en todo momento (también con la mirada y con una mirada cómplice) y que lució su pendiente en la nariz. No dejó de ser ella tampoco en el peinado y eso que, como cualquier hijo de vecino, no tiene que ser sencillo verte de repente en ese berenjenal. ¡Brava!

La boda mola porque… la iglesia era ideal. Pero por favor… si nos casamos algún día que sea en un sitio con lamparitas como estas. Si no es con esa iluminación, no me caso, y punto.

La boda mola por… momentazos como el del coro góspel. La boda en sí fue un ejemplo de integración racial maravilloso, de interculturalidad y de intercambio de costumbres. Y la cara de este señor bien merece que lo saquemos en este post.

La boda mola por… Harry arreglando el velo a Meghan. ¿Alguien no se murió de amor al ver este gesto? Siempre hemos sido muy fans de los barbudos pelirrojos, palabrita, pero ahora necesitamos uno en nuestra vida mucho más. Ay Harry, que cuando éramos pequeñas nos gustaba más tu hermano, ¡qué equivocadas estábamos!

La moda mola porque… somos muy fans de Suits. Si aún no estáis viendo esta serie (Netflix) no sabemos qué estáis haciendo con vuestra vida. La serie cuenta la vida de un bufete de abogados de NY y es entretenida al máximo. Meghan es Rachel en la serie y nos representa en muchas de la situaciones que se crean… eso sí, las faldas de tubo y los tacones le quedan mucho mejor que a nosotras…

La boda mola por… David. Por Beckham y por su traje. Ha pasado una semana y todavía nos entran sudores al ver a este señor (y su traje impecable) entrando a la iglesia (con Victoria). Nos da la sensación de que en esto, hay unanimidad (mundial).

Pero por encima de todo, la boda mola por… miradas como esta. Esperamos que la relación les dure toda la vida, pero si no…el tiempo que estén habrá merecido la pena por esta forma de mirarse.

¡Qué viva el viernes y qué viva el amor!

Hasta el lunes.

Bordar en feminista, la labor más allá de las flores

No os descubrimos nada si os contamos que el bastidor, las agujas y los hilos siempre han sido algo femenino (que no necesariamente de mujeres). A nuestras abuelas y madres las enseñaron a coser y bordar (y generaciones anteriores), aún hoy, de hecho, estas labores siguen siendo realizadas en su mayor parte por mujeres (no tanto de forma profesional, sino como hobby) pero algo ha cambiado recientemente: el bordar ya no es solo femenino, sino que ahora también es feminista.

Se siguen bordando flores y nos encanta, se siguen bordando corazones y lazos y nos parece una maravilla, pero empezamos a ver en bastidores puntadas con mensaje, frases o símbolos que no hacen más que mostrar una realidad. Si le vamos a dedicar horas y horas a una labor, qué mínimo que elegir lo que queremos expresar, ¿no?

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Más o menos canalla, con más o menos delicadeza en el mensaje… lo cierto es que se pueden bordar algo más que flores, plasmar realidades y el resultado sigue siendo igual de bonitista. Estamos enamoradas de todos y cada uno de los que os mostramos en este post…

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¿Qué os parecen este tipo de bordados? ¿Os gustan más o menos explícitos?

Hasta aquí nuestro post de hoy…pero tranquilidad, volvemos mañana con más. ¡Buen día familia!

El colmo de la belleza se llama «helados de flores»

Que las cosas bonitas deben ser útiles también es quizá una afirmación demasiado venida arriba. ¿Cuántas veces habéis dicho aquello de «no me lo voy a poner, pero es tan bonito»? O esto de «no sé que hacer con esto, pero es que me gusta tanto». Pues el otro día nos cruzamos con la cosa más bonita y más estéticamente dulce que hemos visto en los últimos tiempos. Y su belleza es inversamente proporcional a su utilidad o uso práctico. Claro. Pero alimentar la vista es tan placentero como necesario (y por eso creamos este rinconcito) así que el post de hoy lo hemos llenado de helados de flores.

Composiciones tan bellas como las fotografías que las captan. Puro placer estético hecho con cucuruchos de helado y flores de todos los colores imaginables. Hedonismo elevado a la máxima potencia, pero…¿tiene algo de malo? Todo lo contrario. Viva el deleite y viva los helados de flores.

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A ver no os vamos a mentir, con un cucurucho de estos relleno de helado de chocolate también somos felices. Que alimentar la vista está muy bien, pero un helado de chocolate es un helado de chocolate.

Feliz jueves y hasta mañana.

Los sombreros sirven para decorar y quedan mejor de lo que crees

Alucina (vecina) que la colección de sombreros que has acumulado durante estos años puede tener salida. Tal y como nos lees. Eso sí, no será precisamente sobre tu cabeza… al contrario de lo que pudiese parecer.  Los sombreros, desde los de fieltro a los de paja, sirven para decorar y no quedan ni mal. ¿Cómo? Pues creando murales que dan a la estancia un rollo veraniego y fresco que nos gusta. Desconocemos desde cuándo y cómo se empezó a usar este accesorio para vestir paredes desnudas pero nos suena que en los años 90 se llevaba bastante eso de ponerlos en la parte trasera del coche, ¿alguien más con este recuerdo de dudoso gusto?

En fin, que los sombreros decoran (y visten) y si estás leyendo estas líneas levantando una ceja y poniendo en duda lo que llevamos escrito hasta ahora… echa un vistazo.

Imágenes vía 1 // 2 // 3 // 4 // 5 

Más o menos, con un rollo más minimalista y conceptual o todos juntos sin dejar espacio entre ellos. Las opciones son tantas como os dé la imaginación… pero tenéis que estar con nosotras en que el resultado es más bonitista del que pudiese parecer al comienzo del post.

Vía 1 // 2 // 3 // 4 // 5  

¿Cómo lo veis? Además de decorar puede ser una forma de tener los sombreros a la vista y así usarlos más, ¿no?

Buen día y nos encontramos en el mismo sitio y a la misma hora (o a la que queráis) por aquí mañana.