Rural it, planes en familia para este otoño

Con la llegada del otoño empiezan a apetecer otro tipo de planes, ya sea en familia o con los amigos. Pasear por un bosque, visitar una bodega, recolectar fresas, conocer cómo se elabora un queso… Éstas, y algunas más, son las propuestas que puedes encontrar en Rural It, una web de planes rurales, perfectos para los madrileños que buscamos desconectar.

rural it

Y es que, aunque nosotras tenemos que reconocer que somos muy de ciudad, de vez en cuando también nos gusta escaparnos y disfrutar del contacto con la naturaleza.

¿Y qué mejor que hacerlo rodeado de familia y amigos? En Rural it podéis encontrar planazos para todos los gustos y diferentes cada temporada. Ahora en otoño podéis, desde pasar un día pescando, a ser pastores por un día o incluso aprender a preparar un desayuno saludable. Un montón de ideas diferentes, para aprovechar en grupo y aprender más de los productores artesanos y del entorno natural.

vendimia rural it

¿No os parecen unos planes maravillosos? Nosotras seguro que este otoño nos apuntamos a alguno.

¡Qué tengáis feliz finde bonitistas!

Nacida para luchar y sonreír, porque siempre hay motivos

Imaginamos que a estas alturas de semana… sabéis bien lo que os queremos contar hoy con solo ver el título del post. Cuando recibimos el mail de Laura (de Malasmadres) contándonos qué significaba ese lema de vida «Nacido/a para luchar«, nos emocionamos con sus palabras. Y eso que solo era un mail. Pero es que detrás de las palabras hay historias y aunque, muchas de las que encierra esta campaña tienen el peor de los finales posibles, muchas otras son victorias que hacen que al final del camino nos encontremos una sonrisa.

Os ponemos en antecedentes. El Club de las Malasmadres y la Fundación Aladina han trabajado juntos para homenajear a las mamis y papis de niños con cáncer. Así de duro, así de terrible pero así de real. Es cierto que muchos enfermos de cáncer y sus familiares quieren desvincular su proceso de los términos bélicos como batalla, lucha o victoria porque, simplemente, no lo sienten así. Pero es que lo entendamos como lo entendamos, a este mundo no hemos venido a otra cosa. A luchar por los combates pequeños, guerrear por pugnas insignificantes o librar las más desagradables batallas en la planta oncológica de un hospital infantil.

Lo especial de todo esto es que la incertidumbre de para qué hemos nacido o qué o quiénes nos esperan en el camino… hace que siempre haya motivos para sonreír. Por eso este#NacidaParaLucharYSonreír Y así lo cree Marta, la protagonista de la campaña que empieza contando como luchó por lo que más quiere en el mundo: su hijo Guille.

Como veis en la foto, han participado rostros conocidos como Paco Arango, presidente de la Fundación Aladina, Anne Igartiburu o Paloma Blanc de 7 pares de Katiuskas. La campaña se materializa de una forma muy fácil: el 100% de lo recaudado por la venta de estas camisetas irá destinado al trabajo que realiza la Fundación que está presente en doce hospitales españoles. Es así de sencillo.

Creo que no hace falta ser madre o padre para ponerse en la piel de Marta, obviamente el serlo te remueve mucho más, pero no es necesario. Sobre todo cuando sabes que en España se diagnostican cada año 1.400 nuevos casos de cáncer infantil y que es una lotería. La peor de las PUTADAS, y sí, en mayúsculas. La peor de las jugarretas que te puede hacer la vida. Pero esta campaña nos recuerda que no hemos venido aquí para otra cosa…porque el 80% de los casos se cura. Y por eso, señores y señoras, merece la pena todo. Así que… luchen, pero sobre todo… ¡sonrían!

¡Hasta mañana!

Master of None, una serie y dos apartamentos a los que entrar

Por fin viernes. Así os lo digo. Vaya semanita complicada y con noticias feas… pero ya es viernes y los viernes por la tarde es mi momento de la semana favorito. Solo tengo algo que me molesta especialmente y es que ya he terminado de ver Master of None y eso me tiene bastante mosqueada, al menos hasta que vuelva la nueva temporada de Stranger Things.

¿Qué no habéis visto Master of None? ¿Cómooorrrr? Confieso que el primer capítulo no me enganchó nada, de hecho le dije a Mr. Bonitisto: ¡no voy a ver esto, vaya caca! Así sin más. Luego me tuve que comer mis palabras y devoré las dos temporadas, literalmente, en cuatro días.

Pero hoy por ser viernes, no solo queremos recomendaros una serie, que también… sino que vamos a utilizar el post de hoy para colarnos en dos apartamentos que salen en esta historia sobre treintañeros en Nueva York. ¡Con lo que nos gusta cotillear una casa!

Empezamos por el apartamento de Dev, un PEDAZO de casa supuestamente situado en Chinatown con ladrillo visto (amor) y piezas vintage. Adoramos las puertas de la habitación y la zona de la cocina, también ese rollo cultureta y ecléctico de la decoración. Dev, nos encanta tu casa.

Vía Apartment Therapy 

Pero qué sería de un protagonista sin su mejor amigo…y el mejor amigo de Dev es ¡simplemente genial! Se llama Arnold y es un tipo tan peculiar como su apartamento. Un lugar inspirado en la náutica y que parece más el camarote de un barco antiguo que una casa. En teoría se ubica en Greenpoint y sus creadores dicen que «es lo de menos» que el apartamento sea real o no. Imaginaos.

Vía Apartment Therapy 

¿Qué os parece? ¿Os gusta Master of None? ¿Sois tan «seriéfilos» como nosotras?

Feliz viernes y a disfrutar el finde. ¡Nos encontramos por aquí el lunes!

Así suena un octubre bonitista

Este octubre ha llegado lleno de sol y sin pocas ganas de otoño. Se parece un poco a nosotras, que nos abrazamos a este verano eterno e imparable. Aún nos quedan los restos de la alegría de las vacaciones (claro, guapa, que tú volviste ayer) y entre tanta alegría por gastar y compartir, nos topamos con canciones que nos vuelven a enfrentar a ese atardecer que no acababa nunca. Así suena este mes, con una lista de spotify que llega con un poco de retraso, pero con muy buen son.

lista de spotyfy octubre

Con un poquito de acento latino (pero sin reggeaton), esta lista es un paseo entre montañas, selva y ciudad. Dos horas donde miramos al futuro con canciones que cantaremos en los conciertos que están por llegar hasta quedarnos afónicas, pero también nos revolcamos en éxitos del pasado, porque ay, qué sería el otoño sin su poquito de nostalgia.

Aunque hay algún temazo de subidón para venirnos un poco arriba y soltarnos el pelo, tenemos que admitir que esta lista nos ha quedado bastante relajada y está colmada de canciones lentas, un puente perfecto entre la manta de picnic soleado y la manta y peli.

No sabemos si la música es una buena terapia para el jet lag, pero si la madrugada nos sorprende, pondremos esta lista y nos dejaremos mecer por sus canciones y quizá, así, podamos volver a soñar.

¡Feliz jueves!

Guía bonitista de Nueva York: parte 2

-Yo: Hola, soy Celia y sigo embobada con Nueva York.

-Vosotros: ¡Hola Celiaaaa! Ya te conocemos, mujer. Recuerda: prometiste que éste sería el último post.

-Yo: Sí, sí, no os preocupéis, con este termino y ya os dejo en paz. Palabrita.

-Vosotros: Venga, en ese caso… ¡te leeremos hasta el final, pero no te enrolles mucho!

– Yo: ¡Vale, allá voy!

Conste que me he imaginado la conversación con vosotros tal que así, igualita igualita. Así que voy a ser breve e ir al grano con la guía bonitista de Nueva York: parte 2. Os recuerdo que hay una parte 1 (por si alguien se lo perdió).

Nueva York es cara, pero ¿existen los planes gratis? 

Sí amigos, como en toda ciudad hay planes gratuitos que con un poco de destreza y una pizca de tiempo dedicado al viaje podréis hacer. Seguro que si nos hubiésemos puesto a buscar más, los hubiésemos encontrado, pero os cuento los que yo hice. Empecemos por ir de público a un programa de TV. ¿Se os había ocurrido alguna vez? Quizá porque soy periodista y trabajo en un medio de comunicación, esto me hacía especial ilusión. Intentamos ir al Show de Jimmy Fallon pero las entradas se agotaron en dos nanosegundos. Pero sí conseguimos entradas para el show de verano de hace el mítico programa Good Morning America en Central Park. Y ¿quién nos tocó? Sí, nos tocó ser público de una actuación de Jason Derulo (me he enamorado también de Jason, pero éste es otro tema, ejem). No dejaban hacer fotos durante el programa, así que fui muy obediente y la foto que muestro (foto 1 ) es del ensayo. Podéis ver más info en esta web. Yo siempre que viajo utilizo el transporte público de la ciudad: metro, autobús… y aquí no iba a ser menos. Con la Metrocard (el abono de transportes de una semana con viajes ilimitados) puedes subir también en teleférico, sí, como lees (foto 2). Coger un teleférico ya me parece toda una atracción pero éste en concreto te lleva a la Isla de Roosevelt, un estrecho trozo de tierra situada en el río East River, entre Manhattan y Queens. Pero si hay un clásico en Nueva York del transporte gratis es el famoso ferry de State Island desde el que puedes ver la Estatua de la Libertad. Es verdad, la ves, pero todavía me pareció mucho más impactante observar el skyline de Manhattan (foto 3), una auténtica maravilla.

nuevayork bonitismos gratis

Otro plan que os recomiendo muy mucho es una visita a la Reserva Federal. Se trata de una visita guiada (eso sí, en inglés, ohh nooo) para 25 personas. No te dejan hacer fotos, ni siquiera sacar el móvil para mirar un mensaje o llamada, pero te dejan ver el oro. Mucho oro, cámaras de seguridad llenas de oro y más oro. Impresionante. Además, al salir tienen un detallazo y es que te regalan 150$ (o al menos eso dicen ellos) en dinero del que rompen allí mismo (foto 4). Estaría mejor que los billetes viniesen enteros, ¿verdad?, pero tiene su gracia. Encontráis más info aquí.  Y termino con un par de visitas más que podéis hacer de forma gratuita y que también os recomiendo: el Museo Memorial del 11S (foto 5), toda una experiencia, es gratis los martes por la tarde. Y el Moma, el museo de arte moderno de NY que es gratuito los viernes por la tarde. ¿Está lleno de gente y de turistas? Pues sí, pero es una forma de ver algunas de sus obras estrella sin pagar y sin pasar demasiado tiempo en él. Además, solo por ver la terraza… (foto 6) ¡tenéis que entrar!

Coney Island, ¿merece la pena? 

Sí y cien veces sí. Y eso que yo fui demasiado temprano por la mañana y aún no estaba abierto al público el parque de atracciones. Se tarta sobre una hora en metro desde Manhattan y solo por pasear por el escenario de tantas y tantas películas… ya es un sueño hecho realidad. Además, esta zona es muy diferente a lo verás por NY y con un viaje en metro parece que te has cambiado de país. El paseo marítimo, neoyorquinos haciendo deporte, paseando… no sé, me parece una visita más que recomendable. Además, allí es donde se realiza el concurso más famoso del mundo de comer perritos. Y quién es el guapo que se planta en Coney Island y no admira el panel de las grandes estrellas del hot dog.

Un día en Brooklyn

Esto es pura magia. Mi primer contacto con Brooklyn me gustó tanto que tuve que repetir… dediqué un día y medio a recorrer esta zona de NY que es, sin dudarlo, el complemento perfecto a Manhattan. De hecho que una zona no tendría sentido sin la otra. Imprescindible cruzar el Puente de Brooklyn y perderse por el barrio de Dumbo (fotos 1 y 2). En esta zona, cogimos en autobús (el b62) y nos fuimos hasta la zona de Williamsburg. Primero la zona judía ortodoxa, que te deja de todo menos indiferente (foto 3) y unas cuantas calles más hacia arriba una de la zonas más «hipster» de la ciudad. Todos los modernos que se te pasen por la cabeza están allí reunidos. Pasamos por dos zonas que fueron un auténtico hallazgo: el parque de East River State Park (foto 4) y Grand Ferry Park (foto 5).

Y no hay mejor forma de terminar el paseo por Williamsburg que tomar una cerveza al atardecer en una «roof top». Nosotros fuimos a Westlight y simplemente «a-lu-cin-na-mos». Cero turistas y un ambiente que invitaba a quedarse allí toda la noche (lo de invitar es una forma de hablar, ya sabéis, no nos invito nadie, ya no hubiese gustado).

¿Es verdad eso de que parece que estás en una película todo el rato?

Sí y mil veces sí. De hecho, la friki de series como Sex & the City y Gossip Girl que llevo dentro se convirtió casi en un gremlim al contacto de sus piesitos con la ciudad de Nueva York. Vamos, que no pude evitar ir a sitios que salen en estas series. Y hacerles fotos. Y hacerme yo fotos en los lugares (estos documentos os los voy a ahorrar, jejeje).

Así que por aquí va mi paseo de película (más bien de serie) por NY.

Casi como un santuario, la casa (supuesta) de Carrie Bradshaw es un lugar obligado y diría que de peregrinaje si vas a Nueva York (foto 1). Está en Perry Street 66 y muy cerca se encuentra la famosa Magnolia Bakery, el lugar donde Carrie se comía los cupcakes con Miranda (foto 3 con espontáneo incluido) en 401, Bleecker Street. Y de la serie a la película porque si hay unas escaleras famosas con las que baja Carrie cuando Mr. Big la deja más plantada que un pino en la «no-boda». Así que en homenaje a todas las veces que nos han dejado con la «cara partía», tuve que ir a New York Public Library a ver dónde dejaron a esta chiquilla tirada (foto 2). Una boda que sí salió bien, o mejor dicho, que se llegó a celebrar fue la de Miranda en la serie y es una maravilla el jardín en el que se rodó (foto 4).

Y Gossip Girl no iba a ser menos. Sí, por si teníais alguna duda, me hice la foto en las escaleras del Met (foto 5) como si fuese yo amiga de toda la vida de Serena y de Blair (ja ja ja), os ahorro la foto y os dejo con la impresionante entrada. Y, ¿recordáis los lujosos apartamentos en los que supuestamente vivían Chuck y Serena? Pues se trata del New York Palace Hotel (foto 6) en 455 Madison Ave. entre 50 St y 51 St.

Me dejo mil fotos (literal) en el tintero, pero creo que he hecho un buen resumen de mi experiencia en Nueva York. Ya os decía al comienzo que mi idea era transmitiros mi experiencia y servíos de ayuda por si alguna vez os animáis a ir o a repetir.

Yo: Espero que os haya gustado y nos vemos pronto por aquí, ¡feliz día!

Vosotros: ¡Vale Celia! Y cállate un ratito, ¡anda chata!