Diario de un fin de semana en París

Querido diario:

Este pasado fin de semana he estado en París y, como me suele pasar, he vuelto a venir enamorada de la ciudad. No sé describir lo que tiene. Me gusta muchísimo Londres y Nueva York me provocó un estado de emoción máxima perenne, pero lo de París es otra cosa. Y ahora que lo pienso, puede que tenga algo (o mucho) que ver que siempre que voy a París voy con mis amigas… y en ese sentido, este fin de semana ha sido muy, pero que muy, especial.

Y es que, amigo diario, para empezar hemos hecho viaje las tres bonitistas juntas, y eso debería marcarse en el calendario como un hecho histórico. No se suelen alinear los astros tan bien pero es que había un motivo de peso: se «pacsaba» nuestra amiga Patri, y eso había que celebrarlo juntas. ¿No sabes que es eso de «pacsarse», verdad? Nosotras tampoco lo sabíamos, pero es algo así como hacerse pareja de hecho en España. Lo más parecido a casarse en estos tiempos, ¿no crees?

La aventura empezó el jueves por la noche. Rocío se quedó a dormir en mi casa porque teníamos que levantarnos a las 3 de la mañana, sí, sí… como lo estoy escribiendo. El coche que nos llevaba al aeropuerto nos recogía a las 4 am. del viernes así que imagínate nuestras carusas en el trayecto de ida. Cuando llegamos, Patri nos estaba esperando en la parada de metro más cerca a nuestro hotel y París nos recibía con un día tan frío y lluvioso que parecía sacado de una escena de película.

Fuimos al hotel a recomponernos las caras y a comer algo y a hacer algo de tiempo para que llegase el resto desde Madrid: Rocío y Auxi, las bonitistas, junto a Paola y Carmen.

¡Por fin las siete juntas! Y como somos de buen comer, ¡qué mejor que celebrarlo con una fondue y bien de vino! Consejo bonitista: bebed vino y comed moderadamente queso fundido… la mezcla en las paredes de vuestro estómago no siempre es apuesta segura. Patri nos llevó a Heureux Comme Alexandre, un sitio con un encanto especial y lámparas de ensueño.

Y después de comer… a pasear. Hacía más frío en París que en la comunión de Pingu, ¡hasta nos nevó! Pero nosotras hicimos un poco de turismo mientras intentábamos bajar las decenas de miles de calorías que llevábamos en el cuerpo gracias al queso (más el pan, patatas y carne… porque ya que nos ponemos…nos ponemos). Después un rato al hotel a descansar y a cambiarnos porque por la noche nos esperaba una reserva en uno de los restaurantes de moda en París: Pink Mamma. Un restaurante italiano de varias plantas y decoración es-pec-ta-cu-lar y un musicote que bien podría parecer una discoteca de Ibiza en verano.

Igual piensas, querido diario, que después de la fondue no pudimos cenar. Puees… estás equivocado, porque nos zampamos unas cuantas pizzas entre todas, alguna ensalada y un par de tiramisús. Ah, y chupitos de limoncello. Otro consejo bonitista: no coreéis ¡chupito, chupito! en un restaurante en París. El chupito al final de la cena no es invitación de la casa… y además vale 4 euros. Y de ahí… paseo de vuelta al hotel y a dormir que ya llevábamos casi 24 horas despiertas. ¡Yeahhh!

A la mañana siguiente, sábado, nos esperaba también un día entretenido. Cualquier boda (o similar) que se precie, tiene que tener su despedida de soltera. Así que a quién a se le ocurre traer en una maleta de mano en un vuelo de bajo coste un disfraz de unicornio hinchable…¡a nosotrassss! Un grado de temperatura, París colapsado por el funeral de Johnny Hallyday (que en paz descanse el señor), una española vestida de unicornio y otras seis con diademas a conjunto. ¿Alguien da más?

Querido diario, obvia nuestras caras. Pero esta es la mejor foto que tenemos…es para hacérselo mirar.

Después de ver la Torre Eiffel… y hacernos una sesión de fotos allí que es mejor olvidar…

Nos fuimos a comer a un sitio por Bastille muy recomendable también. Se llama Le Gran Breguet y sirven comida bio en bol, hay para elegir vegetariano o con proteínas animales. Una nave enorme que además sirve de galería de arte. ¡Cómo son estos parísinos!

Y de aquí, de nuevo al hotel. Descansito y a sacar nuestras mejores galas para la gran noche: ¡la celebración del pacs! (o del «pacsamiento» como lo acabamos castellanizando). Estas fotos la dejo para intimidad de la pareja, pero os aseguro que fue una auténtica fiesta. De esas que te dejan ganas de repetir y en las que te sientes como en casa aunque estés a miles de kilómetros de tu casa.

Juntarnos todas en la ciudad que sea siempre es una buena noticia. Hijos, obligaciones, trabajos, familia, distancia… pero hay momentos en los que el orden de prioridades cambian, aunque sea solo durante 48 horas, y los madrugones, billetes de avión a precio abultado, mamis separadas de sus hijos, mails por responder y kilómetros recorridos importan un poco menos. Y eso, querido diario, mola mucho.

Vajillas infantiles para peques bonitistas

Los peques bonitistas que nos rodean están dejando poco a poco de ser bebés para convertirse en pequeñas personitas, cada vez más independientes. Y en esa independencia, comen más solos y llega el momento de ponerles un plato en la mesa. Cuando era pequeña recuerdo perfectamente un plato que tenía en el que aparecían Epi y Blas con un paraguas. El objetivo de cada comida era encontrarlos. Un juego sencillo que no me cansaba de repetir. Hoy os traemos una selección de vajillas infantiles para peques bonitistas.


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Sabemos desde ya que somos un pelín (sólo un pelín) monocromáticas. Pero es que nos ponen un tono pastel delante y no atendemos a razones.

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Nos gustan mucho las vajillas tipo bento (o bandeja de comedor). Nos encantaría hasta para nosotras mismas.


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En cuanto a los materiales, os hemos incluido todas las opciones: melamina, una material bastante difícil de romper y resistible, ideal para pequeños terremotos-destructores; cerámica, que nos encanta, pero tiene sus riesgos; y bambú, la opción más ecológica.

La verdad es que ha sido difícil elegir entre tantas opciones bonitas. Ahora que se acercan las navidades una vajilla infantil puede ser un regalo útil y práctico para formar parte del día a día de los peques que más queremos. Quizá ellos encuentren así a sus propios Epi y Blas y dentro de mucho tiempo lo cuenten en su blog.

¡Feliz Martes!

Bodas de invierno con un toque de eucalipto

Tenemos que reconocer que cada vez nos gustan más las bodas de invierno. Entre los preciosos vestidos que hay para estas fechas, que te evitas el agobiante calor del verano y que encima son más baratas… ¡no encontramos más que ventajas! Además, hay algunos elementos decorativos de estas fechas que nos encantan. Por ejemplo, el eucalipto.

Ya sea para decorar los carteles de la entrada, del seating o de los diferentes rincones de la boda. Para hacer guirnaldas y colocarlas en las sillas de los novios. Para acompañar a las minutas en la mesa. O incluso, para el ramo de flores o la corona de la novia. Un toque de eucalipto aporta el toque perfecto para las bodas de invierno, ¿no os parece?

Os dejamos un poco de inspiración:

cartel boda eucaliptodecoracion eucaliptoramo eucalipto

Vía: cartel bienvenida / Seating / Decoración eucalipto / Guirnaldas silla / Mesa / Ramo de flores / corona novia

¡Qué empecéis bien la semana!

Adornos navideños DIY para hacer este puente

Normalmente siempre aprovechamos algún día del puente de la Constitución para poner la decoración navideña. Y aunque ya tenemos un buen «fondo de armario» con muchas cositas para adornar, siempre nos gusta innovar con algún detalle nuevo. Por eso, hoy traemos 3 adornos navideños DIY, muy chulos, para dar el toque nuevo este año por muy poco dinero.

Por ejemplo:

  • Corona de Navidad. Muy sencilla, bonita y perfecta para colocar en la puerta de entrada. Os dejamos el tutorial completo para haceros una aquí.

adorno diy Navidad

  • Adorno de estrella. Puede valer para colgar en el árbol o para decorar alguna puerta o rincón que se os ocurra. Y hacerla no puede ser más simple. Podéis ver cómo en este enlace.

adornos diy navideños

  • Bolas para el árbol transparentes. Quedan genial rellenas de hojas de eucalipto, de pino, muérdago, nieve artificial… ¡incluso pintadas! Podéis comprarlas aquí y rellenarlas de lo que queráis.

adornos navideños

Idea vista aquí.

¿Qué os parecen nuestras propuestas?, ¿os animáis a hacer alguna de ellas estos días?

¡Qué tengáis un feliz puente!

El fin de semana que nos enganchamos al kimchi

Aunque ya habíamos probado las mieles de nuestra nueva droja favorita, este fin de semana ha sido en el que nos declaramos totalmente adictas al kimchi. Y tú dirás, Kim…what? Kimchi o kimuchi, si prefieres la versión japonesa. Es uno de los platos más conocidos de la gastronomía coreana. Consiste en col china fermentada. Dicho así, no suena muy tentador. Cierto es. Y de hecho, la versión más pura puede resultar algo extraña para nuestro paladar. Si queréis saber más, os recomendamos este post de El Comidista, donde la fabulosa Mónica Escudero lo explica mucho mejor que nosotras.

Pero la auténtica droja no es el kimchi, sino la salsa. Aquí tenéis al objeto de nuestro deseo y desde ya, un básico en nuestra cocina.

Y diréis, ¿qué ha pasado este fin de semana para que os volváis tan locas? La culpable fue una salsa de kimchi con leche de coco que probamos en Arallo Taberna en Madrid (muy recomendable, por cierto). Nos acordamos también de la salsa de las patatas bravas de La Revuelta en Málaga, concretamente en El Palo, que también llevaba. Por cierto, este restaurante es otro de nuestros recomendables. Ambas salsas nos dieron ganas de lamer sus platos (y nos faltó poco).

Así que llevadas por un frenesí, el mismo sábado nos fuimos a un super supermercado asiático donde flipamos de lo lindo y nos hicimos con nuestro bote de salsa kimchi (y otras cuantas cositas más). Ahora nos toca ponernos a experimentar y darle este toque especial a nuestros platos.

Lo más básico es hacer una mayonesa, también conocida como spicy mayo o salsa dragón. Y a partir de ahí, incorporarla a otros platos. Para eso os traemos cuatro recetas para iniciarnos como cocineras en el mundo del kimchi.

Dip de queso y kimchi / Patatas fritas con kimchi y mayonesa de curry / Sandwich con mayonesa de kimchi / Arroz frito con kimchi 

¿Algún otro adicto al kimchi en la sala? Lo primero es reconocerlo.

¡Buen martes!