El verano con música se recuerda mejor

Días largos y noches cortas. Siestas que se encuentran con el sueño, el sueño de una noche de verano. Cuando el calor aprieta y se junta con las endorfinas estivales, las ganas de cantar, bailar y disfrutar florecen. En nuestras próximas noches y mañanas puede que no suenen todas las canciones de nuestra lista de Spotify de julio, pero son una buena representación. Al fin y al cabo, es sólo música capaz de transportarnos a esos momentos de verano donde nos creemos protagonistas de un anuncio de Estrella Damn.

Porque en verano no todo el monte es verbena, también hay otros temitas en los que nos ponemos más intensitas (Hola Nacho Vegas) e incluso hacemos nuestra primer incursión en el tan de moda trap (venga, un beso C. Tangana). Pero ya sabéis que aquí cabe todo y sabemos que no nos vais a juzgar por estar como una cabra musical.

Una lista de Spotify con 31 canciones, casi dos horas de música, que esperamos disfrutéis en la piscina, de camino a la playa o en la oficina mientras esperáis que den las tres y cumplir de una (p***) vez la jornada intensiva. O incluso mejor, montando vuestra propia fiesta casera cuando llegáis a casa y os ponéis en plan comando.

Sea como sea, ponedle música al verano, que así nunca se olvida.

¡Feliz finde!

10 libros con los que compartir toalla este verano

Si ayer os decíamos que no hay verano sin colchoneta, hoy sumamos algo más a la lista. No hay verano sin un libro con el que compartir toalla. Con permiso de nuestros seres queridos, no hay mejor compañía para las horas en la piscina, playa, viajes que uno de esos libros en los que perderte. Libros que devoras como si fuese un amor de verano. Por eso hoy, os dejamos nuestro top ten de humildes lectoras (no somos Sánchez Dragó) de libros con los que pasar este verano.

La verdad sobre el caso Harry Quebert . Uno de esos thrillers -amables- que te enganchan y no te sueltan hasta que lo terminas.

Hacia rutas salvajes  Este libro nos gusta tanto, que le dedicamos un post completo. Y no nos importa repetir verano con él y escaparnos de nuevo hasta Alaska con el gran Alexander Supertramp. Está basado en la historia real de Christian McCandless, un joven que lo dejó todo por sus ganas de vivir y de recuperar el contacto con la naturaleza. Encontró un final trágico en Alaska y el periodista Jon Krakauer recorre los pasos y las razones de este joven aventurero.

Middlesex.  «Nací dos veces: Fui niña primero, en un increíble día sin niebla tóxica de Detroit, en enero de 1960; y chico después, en una sala de urgencias cerca de Petoskey, Michigan, en agosto de 1974». Así empieza esta maravilla de novela (novelón) que cuenta una historia familiar de varias generaciones.

Cómo ser mujer  Desde el humor y su mordaz punto de vista, la gran Caitlin Moran da una lección sobre el feminismo. Un libro capaz de hacerte reír y de reflexionar al mismo tiempo.

Patria. El gran éxito desde 2016. Con él hemos empezado el verano y aunque aún no nos hemos despedido -no nos queda mucho-, ya lo estamos echando de menos. Una gozada de libro sobre el conflicto vasco que maravilla por su estructura (sus capítulos cortos son adictivos) y su capacidad de profundizar en cada uno de los personajes de forma que seas capaz de entender todos los puntos de vista.

Dime quién soy. La historia de Amelia Garaoya, un personaje cuya vida transcurre paralela a los grandes acontecimientos del siglo XX, no te dejará dormir ni siesta ni por la noche.

Océano Mar . Poesía hecha novela. Imaginación capaz de llevarte a un extraño lugar en el que conviven personajes fantásticos. Un cuento profundo para adultos intensitos (como yo).

Pureza . Hemos tenido dudas si recomendar Libertad o Pureza, ambas novelas de Jonathan Franzen igual de adictivas. Nos hemos decantado por esta última, porque tiene un punto más de tensión narrativa, pero ambas son maravillosas.

La flor púrpura.  Conocí a Chimamanda Ngozie Adichie por su fabulosa charla TED «Todos deberíamos ser feministas» y poco después esta novela se cruzó en mi vida. La historia de una familia nigeriana, contada desde la perspectiva de una adolescente capaz de mezclar ternura con terror y miedo. Una historia que sucede en Nigeria, pero que podría haber ocurrido en la casa de la esquina. Su capacidad descriptiva es tan brutal que eres capaz de imaginar lugares que nunca habías visto.

Manual para señoras de la Limpieza. Confieso que aún no he compartido lecho con este libro, pero Celia sí y nos lo recomienda muy fuerte.  Como son pequeñas historias, son ideales para hacer la digestión y la pausa entre chapuzón chapuzón.

Y tú, ¿con qué libros nos recomiendas compartir toalla, siesta y arrumacos este verano?

P.D. La foto de la toalla de fondo es de Bertha Hogar y no está incluida con ninguno de los libros.

Ensaladas asiáticas para un verano más exótico (y fresco)

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Hemos inaugurado la temporada de verano, de calores y olas que parecen que se van y aunque parezca mentira, se nos cierra un poco el estómago. Sí, a nosotras. Y no, no se trata de cerrar el pico para la operación bikini (para eso ya vamos un poco tarde). Pero es que es subir las temperaturas y el hambre se nos pasa o sólo nos apetece echarnos a la boca platos fresquitos y bien de gazpacho. Pero como no podemos estar todo el verano a base de gazpacho (bueno, poder, podríamos), hemos echado mano de nuestra memoria gastronómica viajera. Y así de repente, han aparecido en nuestro paladar las ensaladas asiáticas. Frescas, llenas de sabores y de matices e ideales para esta época del año. Por eso hoy, viajamos a nuestra amada Asia para dejarnos llevar por cinco ensaladas para un verano exótico en nuestra cocina.

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Ensalada de pepino y sésamo:  Tan fácil como coger un pepino, echarle un poco de sésamo y con un toque especial, tenemos una ensalada ideal para esta época del año.

Ensalada tailandesa: Y el sésamo vuelve para esta ensalada inspirada en Tailandia en forma de aceite para la vinagreta. Unos cuantos ingredientes más consiguen un viaje hasta la misma Bangkok.

Ensalada asiática: Otro ingrediente que nos encanta en ensalada y que sabe a todo el sudesteasiático junto es el mango. Y en esta ensalada va bien servido.

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Ensalada vietnamita: Colorida y refrescante, así definen a esta ensalada vietnamita, que además lleva pollo para darle un poco de consistencia a la cosa. Con permiso de su autor, creemos que las gambas quedarían igual de bien.

Ensalada de col con vinagreta asiática: Toca hacer excursión al chino de la esquina, pero el chino de los buenos, el que tiene verduras de allí y hacerte con los ingredientes de esta receta, que además incluye otro ingrediente que nos pirra: los cacahuetes.

Cinco ensaladas asiáticas para adelantar las vacaciones y viajar con el paladar, que por algo se empieza.

¡Feliz martes!

Fondos veraniegos para tomar el fresco

Ya no sabemos si seguimos metidas en una ola de calor o si esto es un tsunami. Lo que sí sabemos es que ya tenemos agujetas de tanto abanico arriba y abajo y que hemos cambiado nuestro estado en Facebook por «está en una relación complicada con su ventilador». Así que hemos decidido buscar un poco de frescor tecnológico, ya que (muy a nuestro pesar) nos pasamos la vida sentadas frente al ordenador o con el móvil en la mano. Por eso, nuestro post de hoy viene cargadito de fondos veraniegos que nos llaman a tomar el fresco y pensar en un verano mejor.

Fresones / Pool Party / Summer Vibes / Good Vibes 

Mañana empieza el verano (sí, amigos esto todavía no es verano) y así le damos la bienvenida con el móvil y el ordenador con su cambio de armario.

Say Yes / Cherry-Lemon / Palmeras / Summer Time

Frutas, helados, colores pastel… fondos veraniegos que ya empiezan a reducir la temperatura de nuestro termostato. Si es que no necesitamos mucho para transportarnos a una realidad donde no notemos el sudor bajando por la pantorrilla.

Feliz martes y larga vida al aire acondicionado

Hello, it’s me

Hello, it’s me. Ya lo dijo Adele y hoy lo repetimos nosotras, como un canto -casi mantra- desde estos 33 años recién cumplidos. Hola nuevos tiempos. El síndrome pre-cumpleañeril siempre nos trae un poco de melancolía, de esa sensación de no estar viviendo lo que deberíamos y de que el tiempo pasa demasiado rápido. Pero luego llega el cumpleaños, la celebración, las velas y el soplarle al tiempo. Con ganas de decirle: hola, soy yo y esta vez seré yo la que pase por encima de ti.

Hola, soy yo la que quiere sacar de cada día un trozo (o varios) de felicidad. No deben ser grandes, nos bastan los pequeños. Y vamos a buscarlos con fuerzas renovadas.

Hola, soy yo, la que va a intentar ver lo bueno, por encima de lo malo.

Hola, soy yo, la que intentará tomarse la vida menos en serio. Trabajando seriamente por crear y disfrutar de la risa.  Y si en algún momento hay lágrimas, hola, soy yo, la que después las recordará riendo.

Hola, soy yo, la que buscará en medio del caos, esa gota de calma. Y aunque a veces sea tan difícil como encontrar la aguja en el pajar, no dejaremos de buscarla.

Hola, soy yo, la que ha aprendido que ni lo bueno ni lo malo son para siempre. Y hay que saber disfrutar lo uno y dejar pasar lo otro.

Hola, soy yo, nosotras, las que hemos venido a celebrar que esta vida es nuestra y que la viviremos por el lado más salvaje y bonitista.

hello

 

Hello neón / Hola bordado / Hello señor / Bonjour Madame / Hola!  /

Y sí, hola, soy yo, la que sigue aquí. Que sabemos que lleváis cantándolo mentalmente durante todo el post.

¡Buen finde de decir hola a la vida!