Parece que las marcas y su publicidad se han empeñado este año en que nos veamos más y disfrutemos más y mejor del tiempo que pasamos juntos. Nosotras no podemos estar más de acuerdo con los anuncios de Ruavieja o Ikea. Esperamos que estas ganas de vernos superen las barreras de la fechas navideñas y el espacio publicitario, y que ese «tenemos que vernos más» no se convierta en un infinito «a ver cuándo quedamos». El tiempo está de nuestra parte, nos quedan muchas comidas y cenas de Navidad por delante, donde convertirnos en anfitrionas a lo Isabel Preysler con mesas bonitistas bien decoradas, donde todo el mundo que nos importa tendrá su sitio. Y que mejor que usar unos meseros bonitistas para indicarles el camino a su buen lugar.
Meseros de Navidad, todo el mundo en su sitio
