Hay tantas cosas amarillas.
Algunas cartas antiguas que cantaba Nino Bravo.
La canción de Coldplay que nunca más bailaré.
Un helado de limón que sabe a verano.
El sol cuando brilla.
Mi ukelele que aún no sabe sonar.
Una ventana que se abre.
La yema de un huevo frito.
Y las patatas.
Con un poco de mostaza, mejor.
Una sombrilla a rayas.
Y una pelota de playa que se pierde despacio,
mientras alguien la mira bajo un sombrero de paja.
Un pato de goma esperándote en la bañera para jugar.
Plátanos, piñas, maíz. Ensalada tropical.
Siete chupitos de limoncello sin pagar.
Un smiley y un minion que te hace sonreír.
El canario de tu abuelo que nunca dejaba de cantar.
El taxi de Nueva York que dejé escapar.
Un paraguas amarillo, que alguien encontrará.
Hay tantas cosas amarillas.
Pero sobre todo hay un 💛 corazón amarillo 💛,
que ha llenado Instagram.
Como ya os contamos, hace unos meses estuve de vacaciones en Perú. Uno de esos viajes con los que sueñas durante mucho tiempo y al final se hace realidad. Pero hoy no voy a hablar de sus maravillosos paisajes ni de su riquísima comida. Hoy he venido a hablar de un animal que hace un año ya os anunciamos que íbamos a adorar:las llamas. Y creo que no soy la única que siente muy a flor de piel eso del amor de llama. En Perú pululan casi allá donde vayas. Eso sí, para nosotros españolitos, todo puede ser una llama. Y hay que aprender a diferenciar llamas, alpacas y vicuñas. Después de tres semanas por ahí, tampoco creáis que tenemos el 100% de acierto.
Pero no hemos venido a hablar de zoología, que esto no es el waku-waku. Hoy venimos a hablar de nuevo de cómo las llamas son uno de los animales más bonitistas y que quedan fenomenal en casi cualquier objeto. ¿No te lo crees? Pues mira, mira.
En Perú te cansarás (o no) de ver llamas tan chulas como éstas. Yo no me pude resistir (y a hacerme esta foto tampoco).
Después de haber perdido un poquito más mi dignidad, espero que el amor de llama haya nacido en todos vosotros y si quieres más, siempre puedes leer nuestro post del año pasado. Porque nunca hay suficientes llamas en tu vida.
Si te decimos Pimkie. Probablemente muchas de las imágenes que se vienen automáticamente a tu mente se remontan a looks, llamémosle juveniles. Muy de 1900, que diría una buena amiga. Lo que no imaginarías jamás es que Pimkie ha sacado, como otras muchas tiendas de ropa, su propia colección de decoración de hogar. Y aún mejor, mola un montón. Todo un gran descubrimiento bonitista para empezar la semana.
El estilo que siguen está bastante claro, inspirado en la decoración nórdica, pero con un toque étnico boho-chic, así todo junto, que nos encanta.
El resultado son habitaciones acogedoras, donde pasar horas y horas (y más con este frío). Así que después de hacer una inmersión, os dejamos nuestra wishlist de Pimkie Home (igual las señoras o señores de la marca nos escuchan y nos hacen un regalito).
Hey, no podéis decir que sólo nos gustan los colores pastel. A veces estamos abiertas a otras paletas 😉
Descubrimientos como éste nos recuerdan que hay que dejar los prejuicios a un lado y estar abiertos a la sorpresa.
Renovarse o morir. Año nuevo, vida nueva. Y todos esos tópicos que caen por estas fechas. (Por cierto, ¡feliz año de mi parte también). Pero sí, hay que repensar las cosas. Nos encanta hacer listas de Spotify, eso ha quedado claro. Pero nos hemos dado cuenta de que teníamos que darle una vuelta a las listas mensuales. Lo de ir poniendo canciones de allí y de allá, nos gustaba, pero hay que admitir que nos quedaba bastante batiburrillo. Así que como propósito de 2018, este año vamos a hacer listas temáticas. Así que abrimos las líneas telefónicas para vuestros comentarios y sugerencias de posibles temas.
Para la primera lista hemos elegido canciones con ukelele. ¿Por qué? ¡Porque los Reyes Magos nos han traído uno! Ya somos casi modernas de manual. Pero además, el ukelele es un instrumento que nos enamora. Es escucharlo o verlo sobre un escenario y oye, que nos ponemos tontorronas. El toque que le da a cualquier canción es muy especial y bonitista.
Lo bueno de este instrumento es que encaja bien en casi cualquier estilo (aún no hemos encontrado una copla con ukelele, eso sí), por eso en la lista tenemos canciones con ukelele de géneros muy variopintos. Beirut, Jason Mraz, Calle 13, Izal o Eddie Vedder (un mago del instrumento) son algunos de los artistas que inauguran esta nueva era de las listas bonitistas.
Y como bonus track, una muestra de la magia de este instrumento. En una escena preciosa de una de nuestras series favoritas: Cómo conocí a vuestra madre. Y sí, esta canción también está en la lista.
Para otro post, nos guardamos nuestros inicios en esto del ukelele (promete para risas). De momento, os dejamos con esta lista de canciones con ukelele y esperamos vuestras sugerencias de temas para futuras entregas. Habla pueblo bonitista, habla.
Este es nuestro último post. Y como muchas despedidas, duele un poco. Pero es necesario hacer una parada para coger aire. No os asustéis, es sólo el último post de este año. Vamos a hacer borrón y cuenta nueva para volver en 2018 con muchas más cosas bonitas que compartir. Y para coger fuerzas, hoy compartimos con vosotros los post que más os han gustado de este 2017 como si fuese un especial de la Primera presentado por Anne Igartiburu. Hola corazones.
Ahora nos toca cambiar la pantalla del ordenador por los reencuentros navideños. Las recetas de tuppers por la comida de mamá. La decoración bonitista por la mesa camilla (¿cuándo volverá a estar de moda?). Las listas de spotify por los primeros villancicos de los más pequeños. Y estamos encantadas.
Puede que el espíritu navideño haya tardado en llegar, pero lo ha hecho. Porque tenemos morriña de hogar, de estar con los nuestros y de volver a conectar de verdad con lo que nos importa. Así que sí, este año todo lo que queremos por Navidad es estar contigo. Y sabes quién eres. Vale, y un poquito de turrón.
Así que familia bonitista, esperamos que paséis días de mucho amor, mazapán y anís del mono. Que si os dejan toquéis la zamboba, la pandereta o lo que surja. Que si no te toca hoy El Gordo, que te toque quién quieres. Y que todos los deseos que pidas en Nochevieja con tus braguitas (o calzoncillos) rojos se cumplan el año que viene. Nuestro deseo es seguir aquí compartiendo post y nuestras tonterías con tú que nos lees cada día.
Feliz Navidad, feliz 2018, pero sobre todo, ¡feliz vida!