Estas vacaciones toca ir por el lado bonitista de la vida

It’s de final countdown! Con el post de hoy cerramos el chiringuito bonitista hasta septiembre. Y aunque precisamente de lo que tenemos ganas no es de abandonaros por un mes, este descanso es parte del todo. Una etapa más antes de  que se produzca el apagón, desconexión total del ordenador hasta nuevo aviso.

cerrado por vacaciones

Y sí, aunque penséis que no, nos da (un poco) de penita este descanso, porque anda que no hay cosas bonitas que contar en vacaciones. Casi todo el clan bonitista estará en Málaga, y Málaga la Bella da para mucho bonitismo. Los espetos, el Sol en mayúscula, los amigos, la familia (¡y los sobris!) en fin, nuestro Sur. Además, este año es aún mejor, porque nos ha dicho un pajarito que Pablo ha conocido la playa, y se está poniendo guapo guapo el tío, igualito que su madre (y que su padre ;). Bueeeno, por ser vosotros y como recompensa de final de curso, aquí lo tenéis.

Pablo

Y nada, por si os contagiáis del espíritu sureño y os da por bajar a la Costa del Sol siguiendo la profecía de la canción de Rafaela Carrá, os rescato una ruta por la Málaga Bonitsta parte I y parte II. Además, en agosto toca la feria, que no es que sea bonitista en sí, pero es muy divertida y peligrosa, esto último por culpa de una bebida llamada cartojal.

Y aún quedan más ideas para planes bonitistas de verano. Además de querer malaguear, estas vacaciones estamos perfeccionando la técnica de snorkel, y quizás visitemos una vez más nuestro querido Cádiz, que el mediterráneo está muy bien pero el atlántico gaditano también tiene lo suyo. Una buena playa, un libro y a disfrutar el día playero. Oye y quién sabe, quizás le damos al surfeo que por Cádiz el oleaje acompaña.

cosas que quiero hacer

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Y yo además tengo otros planes, la becaria bonitista se va a cruzar el charco, al país de Shakira y no es por daros envidia, sino porque quiero compartir con vosotros que de lo que más ilusión me hace es que voy en época de Ballenas. Sí, así como lo leéis, es que desde que vi Liberad a Willy, son mi animal favorito. Bueno en realidad antes, pero esa peli marcó un antes y un después en mi cariño hacia estos animales.

En fin, que no os preocupéis por nosotras, que estas vacaciones seguiremos yendo por el lado bonitista de la vida, cargándonos de ideas para que el mes del septiembre la vuelta al cole sea bonita-bonita. Y bonita va a ser, ¡porque se reincorpora Rocío! Y esto también significa que yo con la llegada de agosto sí que me despido, que hasta aquí llega mi sustitución, ¡se me acaba el contrato! De todas formas, como me ha gustado tanto escribiros de vez en cuando, le voy a pedir a las bonitistas que no me den carpetazo, que se enrollen un poquito y que me dejen esporádicamente volver por aquí. Que ser bonitista (junto a ver ballenas), es de los sueños de mi vida :).

Hasta aquí mi post despedida, y no podía deciros adios sin desearos un verano cargado de bonitismo, y compartiendo con vosotros la estampa que me espera descubir al otro lado del charco.

ballena

Imagen vista aquí

¡Feliz verano y hasta pronto!

El aceite de coco: Un gran aliado para estas vacaciones

Quiero compartir un pequeño trauma relacionado con el coco. Recuerdo el día en que mi amigo del cole, Paco, me dijo que tirara por el bien de la humanidad esa colonia de coco que le producía arcadas. Yo, que hasta entonces pensaba que gracias a dos pequeñas gotas de ese frasquito de aroma intenso cuya marca no quiero acordarme, olía estupendamente, decidí desterrar el coco de mi vida, o al menos todo aquello que proviniese de su aroma.

Pero el tiempo pasa, y una adquiere experiencia, y deja de comprar colonias baratas :). Entonces, en lugar de probar el coco como perfume, me compré el aceite de coco, el de verdad, el que sirve para cocinar. Y resulta que te pones a hablar con la chica de la herboristería y con tu amigo google, y resulta que el coco sirve para todo. Vamos, que si queréis meter un producto estrella en la maleta este verano, con una frasco de aceite de coco podéis tener crema hidratante, exfoliante, desmaquillante, protector solar para el cabello y acondicionador, todo en uno ¿Quién da más?

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Imagen vista aquí

Crema hidratante corporal: se puede usar al salir del baño, echas un poco de aceite de coco sobre las manos y a restregar, así, sin crema ni nada, además de hidratante, se absorve enseguida.

Exfoliante: mezclándolo con un poco de azúcar, ya tenéis exfoliante. Además de barato, regenera la piel, retira las células muertas y acaba con las impurezas, ¿qué más queremos?

Desmaquillante: pero, por si fuera poco, también tenemos la opción de usar el aceite de coco como desmaquillante. Yo no he probado esta opción pero dicen que funciona, así que si un día os encontráis de viaje sin desmaquillante… ya sabéis.

Para labios resecos: como buen hidratante, si tenemos los labios resecos o quemados, lo podemos usar como bálsamo.

Como acondicionador del pelo: este es mi favorito, restregándolo en el pelo una media hora al menos antes de lavártelo, se queda suave y brillante.

Como protector solar: pero si además, lo usas cuando vas a la playa, te protege el cabello de los rayos solares y te sirve de mascarilla.

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Pues nada, que con todas estos beneficios que tiene, yo ya me he reconciliado con el aroma del coco. Además, lo compramos como un básico de la maleta de estas vacaciones, y así llevamos el necesser ligerito. Eso sí, lo ideal es que sea aceite virgen, que no haya sido modificado ni tratado y mejor aún si es orgánico.

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Y vosotros, ¿sabéis de otras cualidades cosméticas del coco?

¡Feliz fin de semana y has el lunes!

Segunda parte: El yoga es bonitista, y más aún si es al aire libre

Hoy os traemos varias razones por las que predicar la práctica de yoga al aire libre. Como ya hemos anunciado en un anterior post, el universo yogui nos ha poseído. Desde que lo probamos no podemos parar, hay épocas en que queda un poco abandonado por las agendas tan apretadas que llevamos, pero a la mínima oportunidad que se nos presenta, nos escapamos a clase.  Y es que el yoga es todo un pozo de sabiduría, cuando destapas lo que hay dentro no dejas de aprender cosas que además de hacerte que te mantengas en forma como cualquier otro deporte, ayuda a que tomes más conciencia de ti mismo/a y puedes trasladarlo a tu día a día, ayudándote a huir del “corre-corre” en el que estamos sumergidos.

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Imágenes via Zuluna Yoga

Llegados a este punto y tras nuestra declaración pro-yoga, os informamos de que estamos en la mejor época del año para practicar yoga al aire libre. Y es que seguro que más de una vez habéis visto a alguien haciendo el saludo al sol en la playa, o quizás en alguna parte de una caminata perdidos en el monte habéis encontrado a alguien haciendo una asana como la cobra o el árbol. Por no hablar de la cantidad de imágenes que circulan por internet practicando yoga frente a una puesta de sol o cualquier otro “marco incomparable”. Esto no se debe únicamente a lo bonito que queda en la foto, sino a que los profes de yoga incentivan este tipo de práctica.  En espacios abiertos el yoga nos hace volver al origen de la práctica en sí, la unión con la naturaleza, el aire libre, y la humanidad. Lo de la humanidad entre otras cosas porque a veces esas imágenes ocultan la gente que pasa por el lado y pregunta en voz alta “¿pero qué están haciendo, yoga?”, mientras tu voz interna que se encuentra concentrada en la respiración y esforzándote en mantener una asana con la cabeza boca abajo piensa: “no, si te parece estoy jugando a la petanca…”.

Más allá de los aspectos espirituales, que quizás no sean los que más os atraigan del yoga desde un comienzo (aunque todo llegará, avisados quedáis), la práctica de yoga al aire libre hace que se fomenten varios de los aspectos básicos: la concentración, la respiración y la relajación.

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Imagen via Susana Santos

Concentración

Si decidís practicar yoga al aire libre, os daréis cuenta de que lejos de lo que puede parecer, por estar rodeado de posibles distracciones, estar afuera de las cuatro pareces del estudio facilita la concentración y la conexión con uno mismo. Te concentras en el aquí y ahora ayudado del siguiente punto, la respiración.

Respiración

Cuando nos encontramos al aire libre todos los sentidos se activan: olor, vista, tacto, y el aire fresco ayuda a que aumentemos la conciencia de una acción muy importante del yoga, la respiración. Esto a la vez incentiva a que callemos un poco a esa parte del cerebro que no para de pensar que si la compra, lo que tengo que hacer antes del viaje de este fin de semana, el email que tenemos que enviar mañana a primera hora, que no se me olvide llamar a mi amiga, la cita con el dentista… en fin, ya sabéis.

Relajación

Y al tener calladita a la parte del cerebro que no para de susurrarte las mil cosas que tienes que hacer, esta calma de la que hablamos nos lleva a lo que tanto buscamos con el yoga, la relajación.

Además, por si fuera poco, respirar aire libre según algunos estudios repone la energía agotada, con lo que yoga más aire libre es como un impulso de regeneración energética, que fomenta como ya hemos dicho antes, la concentración en el aquí y ahora, quedando aislado del entorno (por ejemplo de la gente que pasa por tu lado y te mira como si fueras un mono de feria).

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En resumen, no nos enrollamos más, el yoga más aire libre es una experiencia bonitista recomendada, una buena forma de recargas pilas, con una sensación de libertad instantánea que no se puede replicar en el interior de un estudio o clase cerrada. Así que os motivamos a probarlo.

En Barcelona, tenemos la suerte de tener el mar (como bien canta Manel) y una profe estupenda que organiza clases en la Barceloneta cuatro veces por semana (¡gracias zuluna yoga!). Pero no os pongáis celosos, que por vuestras ciudades seguro que hay algo. En caso contrario, siempre tenéis la opción de coger una toalla y una esterilla e iros a un parque o a la playa, a hacer unos saludos al sol y disfrutar de las vistas, del aire, y de ti mismo/a. Porque esa es otra ventaja del yoga, solo te necesitas a ti.

Y vosotros, ¿practicáis yoga a menudo?¿Lo habéis probado al aire libre?

PD: Si queréis más info sobre los beneficios de practicar yoga al aire libre, podéis leer este artículo o éste.

¡Feliz fin de semana y namasté!

Manos a la obra: tutorial babero bonitista

Tras unos meses en los que hemos dejado la costura tan solo un poquito de lado, hoy le hemos quitado el polvo a la máquina y os traemos un tutorial de babero para que os animéis a poneros manos a la obra y hacerle un baberito a uno de esos/esas sobris que seguro que como a nosotras os tienen “in love”.

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Aquí os dejamos los materiales que necesitáis para este tutorial de babero. El que nosotras hemos hecho es de 0-3 meses porque nuestros sobris son muy peques aún, pero podéis hacerlo más grande adaptando las medidas, en internet hay un mundo de patrones para todos los tamaños.

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Los pasos a seguir son:

1- Lo primero que tenemos que hacer es cortar las dos telas a partir del patrón de babero que podéis descargar aquí (gracias al blog Ohmotherminediy.com). Marcamos con un lápiz en la tela la forma del babero (importante marcar por la parte interior de la tela) y cortamos el contorno dándole la forma del dibujo, tanto en la tela “bonita” como en la tela de trapo o toalla que utilicéis.

2- Juntamos cara a cara las partes bonitos de las telas (la de la tela y la de la tela de toalla) dejando los lados interiores para afuera que serán lo único que veamos, ponemos alfileres alrededor y procedemos a coser todo el borde dejando (y esto es IMPORTANTE) una parte sin coser para poder darle la vuelta y poner el babero del derecho una vez lo hayamos cosido.

3- Una vez cosido, le damos la vuelta al completo por la parte que hemos dejado sin coser. Podemos usar un lápiz o tijera para ayudarnos y sacar todos los rinconcitos que no se den la vuelta y que así no se nos quede ninguna parte metida hacia adentro.

4- Le pasamos la plancha una vez hemos logrado darle la vuelta, para que todas las esquinas queden rectas y facilitar lo que será el último remate con la máquina.

5- Le ponemos un velcro en ambos flecos del babero, para que las mamis y papis puedan abrochar y desabrocharlo de manera fácil cuando el bebe manche nuestro precioso babero y haya que ponerle otro de repuesto :).

6– Por última vez, pasamos la máquina por todo los bordes del babero, de esta forma todos los bordes a los que le hemos pegado la vuelta quedarán reafirmados y además remataremos aquella parte que habíamos dejado sin coser en el paso 2 para poder pegarle la vuelta.

PASOS copy copy

Dicho y hecho, ya tenemos babero y un diy facilito para iniciarse en el mundo costurero.

3.RESULTADO FINAL

¿Os gusta el resultado? Esperamos que sí. Y vosotros, ¿tenéis algún otro DIY costurero para que sigamos sacándole partido a la máquina de coser?

¡Feliz finde!

¡Holi julio! qué ganas te tenía

Sí, sí, sí, ¡Julio ya está aquí! Y con julio es como que entramos ya en la cresta de la ola del verano, empieza (o más bien continúa) el “caloret”, y las ganas de pasar las noches a la fresca. En julio ya hay que comenzar la carrera a coger color si estáis a parches y con marcas de albañil como yo. Es el momento de dejar de lado las dietas y la operación bikini y a disfrutar: sí, sí sí el verano ya está aquí.

Para celebrar la llegada de julio, os traemos una “to-do list” de cosas que nos gustaría hacer este mes, pero sin agobios, que julio es el comienzo de lo que luego serán las merecidas vacaciones y hay que tomárselo con calma.

Todo lo que quiero hacer este mes…

1- En julio queremos ir al cine de verano- porque ver pelis al aire libre es muy entretenido, porque el cine con pipas y cervecitas traída de casa sienta muy bien, y porque reponen pelis que no tienen por qué ser las últimas de la cartelera, pero que quizás no viste en su momento y por qué no ahora, que además, ¡es de “economics”!

2- Hacer un picnic al atardecer, y yo he decidido que el mío sea en el Mirador de los bunkers del Carmel. Porque puede que no sea el plan más tranqui del mundo, porque se ha hecho muy famoso y se “peta” literalmente, pero apetece ver un día Barcelona desde las alturas, aunque sea apretaditos y rodeados de turistas.

3- Hacer una ruta de senderismo. Porque es el momento de coger la mochila y echar a andar, que la mochila puede ir ligera de equipaje: un bikini, una muda veraniega, y además si te quieres ahorrar el hotel puedes dormir al aire libre o en tienda de campaña.

4- Y si no sois de andar, también está la opción festivales, que también está en este lista.

5- Ir de Rebajas: Nos saltamos un poquito (un poquito solo), el consumo responsable y nos damos un capricho, que los colores del verano alegran el armario, y además con este moreno (aunque sea a parches), sienta todo la mar de bien.

6- También es el momento de comenzar a preparar a organizar el pedazo de viaje que nos espera en agosto. Empezar al menos a planear y a recrearnos en lo que será el viaje del año.

7- En julio también queremos comer mucha fruta rica, que esta época son las mejores. Sandías y cerezas, sandía y cereza, ¡todo el rato!

8- Y por último este mesa debemos comenzar poco a poco a prepararnos para el apagón, y con apagón me refiero al que pienso hacer con el ordenador, que pienso visitarlo muy poquito en agosto. Pero julio también hay que aprovecharlo, que estas horas de luz desde la oficina no se disfrutan, así que comienza a salir antes del trabajo. (Es mi conciencia la que está hablando, a ver si algún día la escucho y chapo el garito a la hora).

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Ay julio, bienvenido seas, que qué ganitas te tenía. Y vosotros, ¿nos contáis qué planeáis para este mes del año?

¡Feliz finde y hasta el lunes!