Tarjetas para San Valentín sin que parezcas cursi

Sí, amigos, mañana es San Valentín. Otra vez. La cita con el romanticismo más rancio de champán, bombones y rosas. Y no, eso no es bonitista. Ya sabéis que no somos fans del regalar por regalar y de las celebraciones por compromiso. Pero el bombardeo de corazones es inevitable y nos hace sacar un lado cursi (que sin duda tenemos) y nos vemos tarareando Tu canción (bendito primer amor televisado). Pero para tenerlo todo bajo control, cumplir (sólo un poquito) con la tradición y decir Te quiero a quién se lo merece, hoy os traemos una ronda de tarjetas para San Valentín que no te harán parecer la más ñoña o ñoño del lugar.

Eres mi persona favorita, pero a veces eres un cabrón / Con lo mal que me caíste cuando te conocí / You take my breath away / Quiero estar

Sin duda un toque de humor y cinismo es la clave para que este San Valentín, además de besos, haya buen rollo y risas.

Por si acaso // I love you to the Death Star and back // I love you even when you fart // Eres como llegar a casa

Bonitos lugares comunes, esos «no hace falta que me regales nada», los pedos como señal de amor eterno, declaraciones frikies o la liberación de llegar a casa y quitarte el sujetador. El amor no es solo un arcoiris y unicornios voladores.

Happy Day // Tom Hardy // Forever Alone // Ryan Gosling

Y si el 14 de febrero te pilla compuesta y sin novio, seguro que no eres la única. Seguro que hay un montón de gente a la que quieres con locura y le puedes endulzar el día con una de estas divertidas tarjetas para San Valentín (otro San Valentín). Porque sí, Forever Alone, pero together. Siempre juntas.

Si te has quedado con ganas de más y quieres ideas para celebrar San Valentín, en estos cinco años de blogs, te hemos dado muchas ideas, puedes echarles un vistazo aquí.

Sea como sea y con quién sea, que hoy y mañana tengas un gran día.

Allora! Música italiana para saborear la dolce vita

Si nos diesen a elegir un destino único donde ir de vacaciones durante toda nuestra vida, lo tenemos bien claro. Nuestra respuesta sería Italia. Con todo el respeto a nuestro país y nuestra cultura, Italia tiene todo lo que pedimos en un viaje: grandes paisajes, mucha cultura y una comida riquísima. Lamentablemente no podemos estar de vacaciones todo el año, pero hay otra manera de teletransportarse: la música.

Por eso, siguiendo con nuestras listas de Spotify temáticas, hoy dedicamos nuestra lista a música italiana con canciones que nos hacen vivir la dolce vita. ¿Por qué Italia? La musa de la inspiración se nos apareció viendo Call me by your name. Película requeterecomendadísima, que sucede durante un verano en un pueblo del norte de Italia. Nos hizo soñar con un verano en una casa como esa y enamorándonos como si fuera la primera vez.

Si seguís Master of None, entenderéis mucho mejor el título de la lista. Allora! Esa expresión que cualquier italoparlante o intento de, no para de repetir al inicio de cada frase. Nos hemos contenido muchísimo para no incluir en esta lista las versiones originales de Nek y Laura Pausini, entre otros. En su lugar nos hemos decantado por clásicos un poco menos populares y con un toque vintage y romántico.

Si hablamos de música en italiano, hay un nombre que se repite irremediablemente. Es Franco Battiato, del que somos muy muy fans. Tampoco falta la gran MINA, toda una diva.

Con esta lista de música italiana, queremos que viajes con la mente, que de repente todo se tiña de blanco y negro, te veas sobre una vespa recorriendo las carreteras perdidas de la Toscana o de Sicilia. Para terminar llegando a un pequeño pueblo donde ponerte fina filipina de pasta y de helados. Soñar es gratis, y con la música mucho más fácil.

Estamos abiertas a vuestras propuestas de listas temáticas. Este dj sí acepta sugerencias.

¡Que tengáis un bel giorno!

Empezando la semana a todo color con Coco Dávez

Hay semanas que empiezan grises. Otras azules. Y otras blancas porque ayer nevó. Hoy nosotras queremos empezar esta nueva semana a todo color. Por eso, hoy os presentamos a Coco Dávez, por si hay algún despistado en la sala que no la conoce ya.

Coco Dávez es una artista con un universo con una paleta de color que nos encanta. Una de sus series que no para de crecer es Faceless, donde podemos encontrar los rostros de distintos personajes del mundo de la cultura pop. Referentes de toda una generación de gafapastas y no sólo gafapastas.

Los retratos Faceless de Coco Dávez reducen a los personajes a la mínima expresión. Por eso, solo son carne de esta serie, esos personajes icónicos y fácilmente reconocibles. Como ese Pablo Picasso con su camiseta a rayas que tanto nos gusta a las bonitistas.

David Bowie, Sabina, Tintin, Janis Joplin, Annie Hall & Woody Allen, Frida, Bill Murray…Son solo algunos de los iconos que puedes encontrar en su colección Faceless.

Sus retratos a todo color no son simples obras de arte, se convierten en una apuesta segura para llenar de color y personalidad cualquier rincón. Un Coco Dávez en tu casa ya (échale un vistazo a su tienda online).

Su paleta artística mola tanto que trasciende sus lienzos y forma parte tanto de su hogar y de sus estilismos, que nos encantan. La vemos en Instagram y no podemos evitar pensar, qué mona va esta chica siempre. 

En definitiva, que somos muy fans de Coco Dávez y desde aquí le deseamos que siga pintando y llenado semanas y lunes fríos de color.

¡Que tengáis una buena semana!

Todas las fotos son de la web de Coco Dávez y sus redes sociales

Ahorrar puede ser bonitista: ¡Hola Kakebo!

Si uno de tus propósitos de este 2018 es ahorrar, este post es para ti. No hay que negar la realidad: nos estamos haciendo mayores. Y de repente nos da por pensar en si tendremos pensión cuando nos jubilemos (Hola Celia Villalobos), en si algún día nos podremos comprar una casa o qué será de nosotros si un día nos quedamos sin trabajo. Nosotras somos muy fan del que me quiten lo bailao, pero de repente también nos da por mirar nuestra cuenta corriente y ver cómo ahorrar es casi misión imposible.

Y en esa dicotomía existencial monetaria estábamos cuando de repente, un amigo nos hablo del kakebo. Kake-what? El kakebo es un método de ahorro japonés lleno de bonitismos y que hace que parezca más fácil lo que creíamos una misión imposible.

Sobra decir que nosotras siempre hemos sido más de letras que de ciencias y todo lo que tiene que ver con sacar la calculadora nos echa para atrás. Pero estamos madurando, así que nos hemos lanzado a la aventura de ahorrar y vamos a por todas. Desde hace cinco años, Blackie Books edita el Kakebo. Es como una agenda pero ahorrar, con todo tipo de dibujitos y listas, que a nosotras nos encanta. Se ve que hay mucha gente que quiere ahorrar, porque el Kakebo está agotado.

¿En qué consiste esto del kakebo?

Lo primero que aprendes con el kakebo es a establecer un presupuesto mensual. Cada primero de mes debes anotar cuáles son tus ingresos y cuáles son tus gastos fijos. Esto que parece tan sencillo, nosotras nunca lo habíamos hecho. ¿Qué son gastos fijos? El alquiler, el teléfono, la luz, el agua, internet, Netflix…

Una vez que tienes anotados tus gastos fijos, haces una resta sencilla y así obtienes tu presupuesto mensual. Ahora toca decidir, ¿quieres quitar desde principio de mes una cantidad de dinero de ahorro o no? Esto dependerá del presupuesto de cada uno.

Cada día debes anotar cuáles son tus gastos divididos en cuatro categorías: supervivencia (alimentación, transporte, gastos de mascotas), ocio y vicio (restaurantes, bares, tabaco, ropa, cosméticos…), cultura (cine, teatro, libros) y extras (regalos, viajes, gastos inesperados). Sí, aunque alguna pensará que anotarlo cada día es muy de 1900 y una esclavitud. Lo cierto es que te obliga a tomar conciencia de en qué se te va el dinero. Nuestro consejo: dejar el Kakebo en la mesita de noche y rellenarlo cada noche antes de ir a dormir. Durante el día puedes apuntarte en el móvil lo que gastas y luego rellenarlo.

Así cada semana vas rellenando tu gasto diario y cuál es tu gasto semanal en cada categoría. A final de cada mes te tocará hacer balance y podrás ver cuánto has ahorrado (o no). Además, a principios de mes puedes ponerte objetivos mensuales y luego reflexionar sobre si los has cumplido o has fracasado estrepitosamente.

Igual esto suena a libro de autoayuda, pero conocerse es el primer paso para cambiar rutinas y crear nuevas. Nosotras lo hemos hecho durante el mes de enero y la verdad es que estamos muy contentas del resultado. Sabemos que requiere constancia, pero nos está ayudando a ser más conscientes de cómo podemos optimizar nuestro presupuesto y sí, también nos hace pensar más y mejor en qué gastamos el dinerinchi.

Curiosidades varias que también nos encantan. El kakebo lo inventó Motoko Hani en 1904 (tenía razón nuestra amiga en que era un método muy de 1900). Motoko Hani fue la primera periodista japonesa, que fundó la revista femenina más antigua del país: La compañera de la mujer, que aunque su nombre nos puede chirriar un poco, tiene mucho de empoderamiento femenino. En esta revista, se daban pistas para que las mujeres controlasen la economía doméstica y de alguna forma buscar su independencia. Dentro de una cultura tan tradicional como la japonesa fue toda una declaración de intenciones.

Como de momento está agotado o si sois más de excell, os dejamos un link gratuito para que os lo descarguéis. Es de 2014, pero os sirve igual.

Como nos vaya bien, igual nos véis el año que viene con Matías Prats diciendo eso de «Yo soy ahorrador (y bonitista)».

¡Feliz martes!

Invitaciones para decir «verde que TE QUIERO verde»

Si este año tienes una boda, puede que te topes en un sobre con una invitación que te recuerde a alguna de las que vas a ver hoy en este post. El año pasado el color pantone fue el greenery y parece que ha calado fuerte porque es uno de los colores favoritos para las bodas de la próxima temporada.

La verdad que no nos extraña, con tanta ciudad y asfalto a nuestro alrededor, a veces es necesario encontrar otra forma nueva de respirar y evocar un mundo diferente. Mucha intensidad (perdonad, llevo una semana muy dura) para decir que el verde lo peta mucho y en invitaciones de boda, mucho más. Así que como igual no tengo ninguna credibilidad, juzgad por vosotros mismos con estos 10 ejemplos de esta tendencia de invitaciones de boda greenery.

A nosotras el rollo natural y el toque botánico nos encanta. Nos parece que esta tendencia es muy fácil de llevar a cabo en modo DIY: con un par de toques puedes conseguir hacer unas invitaciones preciosas y muy adaptables a tu estilo.

Aunque los tonos verdes vegetales son los protagonistas, también hay hueco para combinarlos con otros colores. Pero sin duda, la combinación ganadora para nosotras es con tonos dorados e incluso amarillo.  Sí, por supuesto también quedan bien con el mint. Como no. 

Si ya te vienes arriba y el toque de las hojas viene hecho con acuarela, puedes tener una de las invitaciones más bonitas de la historia.

Y por supuesto, es una tendencia que combina a la perfección con uno de nuestros materiales favoritos: el papel craft.

En nuestra búsqueda para este post, hemos encontrado un futuro tema, que así en plan spoiler de Netflix, os vamos a soltar: las invitaciones de boda rollito tropical. Próximamente.

Esperamos que tengáis un fin de semana donde podáis decirle a alguien eso de «verde, que te quiero verde».