Tenemos una nueva adicción: eBay Colecciones
La época de mudanza sigue su curso y ya os dijimos que tanto nosotras como muchos bonitistas cercanos estaban en plan caracol con la casa a cuesta en busca de un nuevo hogar. Estoy escribiendo este post de visita en el salón del nuevo hogar de uno de esos amigos fabulosos. Y soy más concreta, estoy escribiendo el post desde una mesa artesanal de madera totalmente estupenda. Y como la que escribe es muy culo veo culo quiero y también está de mudanza, ¡ahora quiere una igual! Así que pensando en que el papa bonitista es un gran manitas y un gran carpintero, está en busca y captura de inspiración para ver si lo engatusa para hacer la mesa de sus sueños realidad.
Después de esta selección, más o menos el estilo que buscamos está claro, mesa de madera que sea cálida, pero que también refleje un estilo industrial. Nuestra duda está en patas de madera, en blanco o de metal…¿Qué preferís?
Y es que te pones a mirar mesas de la amiga cadena sueca y todo te parece el ataque de los clones y la personalidad escasea. Así que esperamos que después de este llamamiento público, el papa bonitista se anime a ponerse en plan Gepetto y hacer la mesa de los sueños bonitistas realidad.
¡Y ya es jueves!
Señoras y señores, ya es otoño en El Corte Inglés. Hoy estrenamos estación y como no queremos que la bajona de decirle adiós al veranito se apodere de nosotros, traemos una ilustradora que nos ha conquistado el corazón desde el primer momento que nos la encontramos en la red. Señoras y señores, con todos ustedes Saludos al Pollo.

Detrás de Saludos al Pollo está Agurtzane, una ilustradora y diseñadora gráfica de Vitoria que derrocha buen gusto y humor en todas las cosas que hace. Diseños donde los colores pastel cobran vida y que esconden sonrisas de las buenas. Y como buena bonitista, porque sí, lo es; le encantan las cosas que se hacen con cariño y cuidado. ¡Es una fan de los detalles y eso se nota en sus trabajos!
Esta chica es una todoterreno, porque lo mismo te sorprende con una ilustración animalesca de la que somos fans, con unos cojines que queremos ya para nuestro sofá, con unas tazas personalizadas o con ilustraciones llenas de ese humor y en las que tardamos menos de una milésima de segundo en sentirnos reconocidas. Nosotras sólo os enseñamos una selección, pero lo mejor es que entréis en su tienda online y sigáis descubriendo y sonriendo con todo lo que hace.
Seguro que estáis pensando, vale, muy bonito y todo lo que tú quieras, pero ¿y ese nombre? Si queréis resolver este misterio, vais a tener que entrar en su blog donde ella misma lo cuenta muy bien.
¿A qué con tanto bonitismo el otoño se ve de otra forma? ¡Buen martes!
Septiembre es el mes de los regresos. De la vuelta al trabajo, al cole o a la universidad. De retomar la rutina y la manga larga. Y también es la vuelta al tupper, ese gran amigo de nuestro día a día. Así que como en bonitismos queremos poner un poco de alegría a esos momentos cotidianos, hoy nos proponemos que ese momento de la comida en la oficina esté envuelto de un poco de bonitismo con unas lunch bags DIY (también hay que volver a las clases de inglés) con las que seréis la envidia de vuestros compañeros.
En cada uno de los enlaces encontraréis todos los pasos a seguir para dar vida a vuestra propia Lunch Box, pero os lo resumimos:
1. Elegir una tela que os guste. Podéis buscar una tela gruesa como en el primer ejemplo o usar una tela de hule o plastificada (oilcloth) para que sea más fácil de limpiar.
2. Podéis buscar un patrón o seguir los pasos de los siguientes post. Pero la forma más fácil es buscar una bolsa de papel, desmontarla y usarla como patrón.
3. No necesitáis ser costurera de pro, ni siquiera máquina de coser aunque ayuda, para montar las partes. Podéis personalizar vuestras creaciones con distintos cierres como botones o velcro.
Si todo esto os parece mucho trabajo, siempre os queda la segunda opción que sólo es imprimir y cantar.
¿Estáis listos para darle un poco de color y bonita compañía a vuestro tupper? ¡Feliz Martes!
¡Ya está aquí el finde! Y seguro que entre vuestros planes está daros un homenaje en algún restaurante bonitista. Hace ya unos meses se nos (me) ocurrió una idea. ¿Por qué no un restaurante en el que la comida fuese por colores? Pides un poco de amarillo, con un toque de verde y un poco de azul turquesa. Además de muchas risas, la idea se quedó ahí, en un picnic en la Citadella. Pero hace unos días, volvió cuando encontramos el trabajo de Isabella Vacchi, que si bien no es exactamente la misma idea, también va de comida y paletas de colores.
Las composiciones de las imágenes, además de la gama de colores que utiliza en cada una, no nos puede parecer más bonitista. Queremos estar en cada uno de esos momentos, ¿tendrá take-away?
Pero sabéis, lo que más me ha gustado del trabajo de Isabella Vacchi es que en el fondo no estoy tan loca…
La verdad es que si este fuese el menú de un restaurante nos costaría elegir entre los colores más pastel o los tonos más eléctricos. Este finde empieza a tomar buen color, ¿pedimos otra ronda?