Lo que no veré de San Francisco (o sí)

Mientras tú estás ahí sentado en tu ordenador, postergando esa tarea tediosa para más tarde; o intentando no dormirte en el metro, yo (y ahora te voy a dar envidia), estoy en San Francisco, Sanfran para los más cools del barrio. Aún no tengo tanta confianza, así que le seguiré llamando San Francisco. Pero, no te puedo dar toda la envidia que me gustaría, malvada que es una, porque tengo muy pocas horas para disfrutar de la ciudad. Vale, sé que os puede el cotilleo. Diréis, si estás en San Francisco, que eso son como 10.000 kilómetros lejos de tu casa, ¿por qué no vas a disfrutar de la ciudad? Estoy en San Francisco como una parada casi técnica más de la madre de todos los teambuildings. De hecho, cuando leas este post, llevaré casi 10 días en los «estates», habré sobrevivido a una semana en el desierto y varias tormentas de arena y tendré el pelo hecho un asquete.

BurningMan

El regalo de la cena de navidad ha llegado en agosto y hemos viajado toda mi empresa al Burning Man. Y dirás tú, Burning what?. Burning Man, una celebración que desde hace más de 30 años se celebra en el desierto de Nevada, creando una ciudad temporal basada en la economía de la generosidad. El dinero ya no vale y lo que cuentan son las relaciones humanas, la autoexpresión, el arte, la creatividad y el ser lo que quieras ser. Sí, y también un poquito de fiesta. Es una historia larga que daría para un blog entero, así que si quieres saber más, puedes ver la web del viaje y quedarte un poquito locuelo.

Al grano, que estoy en San Francisco y en un ataque de masoquismo, os voy a enseñar 5 cosas que probablemente no veré en San Francisco (aunque lo intentaré) y por las que merecerá la pena volver a cruzar el charco.

Imaginarme que vivo en una de las Painted ladies.

painted-ladies

Claro, que por lo de Painted Ladies no la habéis reconocido. Pero si os hablo de la casa donde vivía la familia de Padres Forzosos, ya sabéis de lo que hablamos. Alamo Square es el barrio, donde estas bonitas casas victorianas colorean la ciudad de tonos pasteles (fan), con un estupendo parque delante donde hacer un picnic y comer maravillas americanas.

Perderme en Chinatown

chinatown

Hacerme muchas fotos con el Golden Gate

golden

Bajar corriendo Lombord Street

lombord

A la vuelta os contaré si el tiempo me permitió disfrutar de San Francisco y rescatar algún bonitismo para otro post. Es genial volver a estar con vosotros.

Flechazos del verano 2016

joey flechazo

Insisto: ¡el verano aún no ha acabado! De hecho, mis vacaciones aún no han acabado… necesito verano y playa «5 minutitos más, porfi».

Pero es inevitable, septiembre ya está aquí, ayer volvimos al blog, las agendas de todo tipo nos inundan y las «to do list» (y cumplirlas) son el nuevo mantra de estos días.  Por cierto, ¡bienvenidos a todos! qué ganas teníamos de volver a asomarnos por esta ventanita.

Los horarios reducidos, los días en blanco tiradas en la playa o el sofá, las conversaciones casuales, los encuentros, las caras nuevas… el verano es perfecto para descubrir cosas nuevas, enterarte de aquello que se lleva tantísimo, probar platos diferentes y conocer nuevos títulos que se acaben convirtiendo en imprescindibles. Así que hoy, para terminar la semana, os proponemos… nuestros flechazos del verano 2016.

1.Los muñecos de Tokokoro. El que Pablo haya llegado a nuestras vidas, nos ha hecho estar aún más receptivas con todo lo infantil. Mira que ya nos gustaba, pero ahora tenemos otra sensibilidad… ya pensamos como Mami (en el caso de Rocío) y titas. Por eso, cuando nos cruzamos con los Tokokoro Toys nos lanzaron una flechita al corazón de inmediato. Estos muñecos hechos en Alemania y con materiales 100% orgánicos son auténtico bonitismo. ¿Qué os parecen?

tokokoro

2.Joey, la musa de Laura Izumikawa. Esto sí que es un flechazo y lo demás en tontería. Imposible describir con palabras, si tenéis perfil en Instagram ¿qué hacéis que no la seguís ya? Laura Izumikawa es una fotógrafa que ha convertido a su hija en su mejor modelo: perfecta combinación de sentido del humor y ternura. 

joey flechazo

3.Stranger Things o cómo volver a nuestra infancia ochentera. Vacaciones y ver series como si no hubiese un mañana es todo uno. Así que estas vacaciones la que había que empezar a ver era la serie de la que todo el mundo habla, escribe y teoriza: Stranger Things. Una mezcla entre los Goonies y ET que te harán trasladarte a tu más tierna infancia (si rondas los 30/35) y dar algún que otro respingo en el sofá. Nos-en-can-ta. Además, la vuelta de Winona, que tanto nos acompañó en nuestra adolescencia en los años 90, bien merece una ola. De momento, la primera temporada completa en Netflix. 

strangerthings

(imagen vía Pinterest)

4.Los preparativos de la boda de Miss Cavalier. Seguro que te has cruzado con ella en alguna ocasión. Miss Cavalier es uno de los nombres imprescindibles si hablamos de blogs y de bodas y ahora se casa ella, la propia Estefanía. Tan guapa, tan mona, tal alta ella… este verano hemos sentido un flechazo por los preparativos de su boda que va desgranando en su perfil de Instagram. Estamos deseando ver su vestido, la decoración de las mesas, los detalles… ¡todo! De hecho, Estefanía, ejem, si nos estás leyendo y tienes tres huequitos libres en una mesa… en fin, que tenemos unos vestidos muy monos, ya sabes… (guiño, guiño). Si queréis saber más detalles sobre una de las bodas del otoño bloguero, no os perdáis tampoco la web que han preparado para la ocasión.

miss cavalier

5.Las Beauty Partys. Hace unos días, nos invitaron a nuestro primer Beauty Brunch, una idea innovadora que ha empezado a funcionar en Málaga. ¿Que de qué va todo esto? Bueno, la culpable de que estemos deseando celebrar nuestra primera Beauty Party es La Reunión d´Amies, una empresa creada por una joven emprendedora malagueña que ofrece servios de belleza personalizados. Para cumpleaños, fiestas privadas, bodas, meriendas con amigas… la verdad es que las posibilidades son infinitas, así que no le perdáis la pista porque ha sido otro de los flechazos de este verano, sin dudarlo.

reuniondamies

¿Qué flechazos os han cautivado a vosotros este verano? ¿Habéis visto también Stranger Things? ¿Qué nos contáis?

Qué tengáis un finde fantástico y nos vemos por aquí el lunes. ¡Besitos!

Hola septiembre, hola bonitistas

¡Ya estamos de vuelta! Y este septiembre es un poco más especial que los demás, al menos para mí. Y es que después de un tiempecito entregada enteramente en cuerpo y alma al pequeño Pablo, me apetecía mucho sacar unos ratitos y volver a aparecer por aquí.

hola-septiembre Imagen vista aquí.

Al principio pensé que podría continuar escribiendo en el blog durante mi baja de maternidad. Total, iba a tener mucho tiempo libre. Además, durante la baja también tenía pensado hacer algunos cambios en el diseño, varios proyectos de costura con mi nueva máquina de coser e, incluso, una escapada familiar a la Costa Brava. ¡Pobre ilusa! Lo que es no tener ni idea de lo que es ser madre, jeje.

Malasmadres_nosoysuperwomanImagen del club de las malasmadres.

Nada más nacer Pablo me di cuenta de que no soy una superwoman, si no más bien una malamadre (pero de las de manual). Así que me quité todas esas ideas locas de la cabeza y pedí ayuda a gritos (¡SOSSSSS!). Menos mal que estaban Auxi, Celia e Irene para salvarme el pellejo. Muchas gracias a las tres, en especial a Irene por meterse en nuestro jaleo, a veces un poco agobiante, pero siempre bonitista. ¡GRACIAS!

Éstos han sido unos meses muy intensos y llenos de emociones muy bonitas. Y, aunque no niego que a veces he tenido ganas de salir corriendo, ser madre es sin duda lo más bonito que he hecho en mi vida. Pero claro, como todo lo bueno, mi baja de maternidad también se acaba. Menos mal que he aprovechado todo lo que he podido con mucha playa, familia, amigos y algún que otro encuentro bonitista.

encuentro-bonitista

Ahora toca volver a la carga y compaginar maternidad, con el trabajo, el blog y la vida social. ¿Algún truco para conseguirlo? Seguro que alguno hay 😉

¡Feliz septiembre y hola de nuevo bonitistas!

Guía para vivir un verano bonitista

It’s the final countdown. Esta es nuestra última semana blogueril antes de las vacaciones y nuestro ya tan típico del verano como el posado de Ana Obregón, parón veraniego. Pero como no queremos dejaros huérfanos de bonitismos y todavía queda un mes para disfrutar de apagar el móvil, de las cervecitas al atardecer y al amanecer (por qué no), de los arrepentimientos por no haber empezado antes la operación bikini, de bailar en los festivales como si volviésemos a tener 20 años, del primer verano del bebé bonitista en la tierra prometida (para Laura de Malasmadres es Tierra Santa, para nosotras la tierra prometida), en definitiva, un mes entero en el que VIVIR con mayúscula. Y nuestra guía no os va a ayudar a ser más felices, pero esperamos que si necesitáis algún bonitismo extra este verano, penséis en nosotras.

post

1 Hidratarse es importante. Nos lo recuerdan en los telediarios en cada ola de calor y no sólo de cerveza y tinto de verano vive nuestro cuerpito. Así que aquí tenéis un par de opciones para estar fresquitos y bien hidratados.

aguas con sabores

En este post os dimos varias recetas de aguas con sabores (ideal para las futuras mamis y las mamis lactantes) y aquí tenéis varias recetas de zumo que vienen muy bien para estar además de frescas, sanas como una lechuga.

2. Hazte un moño o una trenza y ya en septiembre te sueltas el pelo.

Con estos calorines para no pensar en puntas abiertas, quemadas y secas, lo mejor es liarse la manta a la cabeza y hacerse un moño o una trenza. Y aquí ahora un recogido y después veremos el drama de si hay que cortar por lo sano. Pero eso será en septiembre y será otra historia.

Siempre nos quedarán los moños

Tenéis el link de todos los peinados en este post. 

3. Haz una fiesta.

Que si, que luego se pasa el verano y piensas, jo, tendría que haber hecho una fiesta. Excusas no faltan, pero si te hacen falta alguna, pregúntanos y nos inventamos una bien rápido.

fiesta-verano-para-las-bebidas-pajitas

Todo lo que necesitas para una fiesta veraniega, lo tienes aquí. 

4. Come mucho helado.

Bueno, realmente, esto vale para cualquier época del año, pero ahora está mucho más justificado. Y si encimas el helado es homemade, mucho mejor.

recetas helados

Tienes varias recetas de helados aquí y aquí.

5. Vuela.

Hazte un viaje, aunque sea de un fin de semana. Pero escápate para reencontrarte, da igual si es a Cuenca o a Panamá. Los viajes nos alimentan para el resto del año.

imprimible lista viaje

Y para el viaje, no te olvides de usar nuestro imprimible para que no se te olvide nada de nada.

La que aquí escribe se despide hasta septiembre, pero aún queda bonitismo durante toda esta semana.

Que seáis felices y que el bonitismo os acompañe.

Segunda parte: El yoga es bonitista, y más aún si es al aire libre

Hoy os traemos varias razones por las que predicar la práctica de yoga al aire libre. Como ya hemos anunciado en un anterior post, el universo yogui nos ha poseído. Desde que lo probamos no podemos parar, hay épocas en que queda un poco abandonado por las agendas tan apretadas que llevamos, pero a la mínima oportunidad que se nos presenta, nos escapamos a clase.  Y es que el yoga es todo un pozo de sabiduría, cuando destapas lo que hay dentro no dejas de aprender cosas que además de hacerte que te mantengas en forma como cualquier otro deporte, ayuda a que tomes más conciencia de ti mismo/a y puedes trasladarlo a tu día a día, ayudándote a huir del “corre-corre” en el que estamos sumergidos.

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Imágenes via Zuluna Yoga

Llegados a este punto y tras nuestra declaración pro-yoga, os informamos de que estamos en la mejor época del año para practicar yoga al aire libre. Y es que seguro que más de una vez habéis visto a alguien haciendo el saludo al sol en la playa, o quizás en alguna parte de una caminata perdidos en el monte habéis encontrado a alguien haciendo una asana como la cobra o el árbol. Por no hablar de la cantidad de imágenes que circulan por internet practicando yoga frente a una puesta de sol o cualquier otro «marco incomparable». Esto no se debe únicamente a lo bonito que queda en la foto, sino a que los profes de yoga incentivan este tipo de práctica.  En espacios abiertos el yoga nos hace volver al origen de la práctica en sí, la unión con la naturaleza, el aire libre, y la humanidad. Lo de la humanidad entre otras cosas porque a veces esas imágenes ocultan la gente que pasa por el lado y pregunta en voz alta “¿pero qué están haciendo, yoga?”, mientras tu voz interna que se encuentra concentrada en la respiración y esforzándote en mantener una asana con la cabeza boca abajo piensa: “no, si te parece estoy jugando a la petanca…”.

Más allá de los aspectos espirituales, que quizás no sean los que más os atraigan del yoga desde un comienzo (aunque todo llegará, avisados quedáis), la práctica de yoga al aire libre hace que se fomenten varios de los aspectos básicos: la concentración, la respiración y la relajación.

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Imagen via Susana Santos

Concentración

Si decidís practicar yoga al aire libre, os daréis cuenta de que lejos de lo que puede parecer, por estar rodeado de posibles distracciones, estar afuera de las cuatro pareces del estudio facilita la concentración y la conexión con uno mismo. Te concentras en el aquí y ahora ayudado del siguiente punto, la respiración.

Respiración

Cuando nos encontramos al aire libre todos los sentidos se activan: olor, vista, tacto, y el aire fresco ayuda a que aumentemos la conciencia de una acción muy importante del yoga, la respiración. Esto a la vez incentiva a que callemos un poco a esa parte del cerebro que no para de pensar que si la compra, lo que tengo que hacer antes del viaje de este fin de semana, el email que tenemos que enviar mañana a primera hora, que no se me olvide llamar a mi amiga, la cita con el dentista… en fin, ya sabéis.

Relajación

Y al tener calladita a la parte del cerebro que no para de susurrarte las mil cosas que tienes que hacer, esta calma de la que hablamos nos lleva a lo que tanto buscamos con el yoga, la relajación.

Además, por si fuera poco, respirar aire libre según algunos estudios repone la energía agotada, con lo que yoga más aire libre es como un impulso de regeneración energética, que fomenta como ya hemos dicho antes, la concentración en el aquí y ahora, quedando aislado del entorno (por ejemplo de la gente que pasa por tu lado y te mira como si fueras un mono de feria).

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En resumen, no nos enrollamos más, el yoga más aire libre es una experiencia bonitista recomendada, una buena forma de recargas pilas, con una sensación de libertad instantánea que no se puede replicar en el interior de un estudio o clase cerrada. Así que os motivamos a probarlo.

En Barcelona, tenemos la suerte de tener el mar (como bien canta Manel) y una profe estupenda que organiza clases en la Barceloneta cuatro veces por semana (¡gracias zuluna yoga!). Pero no os pongáis celosos, que por vuestras ciudades seguro que hay algo. En caso contrario, siempre tenéis la opción de coger una toalla y una esterilla e iros a un parque o a la playa, a hacer unos saludos al sol y disfrutar de las vistas, del aire, y de ti mismo/a. Porque esa es otra ventaja del yoga, solo te necesitas a ti.

Y vosotros, ¿practicáis yoga a menudo?¿Lo habéis probado al aire libre?

PD: Si queréis más info sobre los beneficios de practicar yoga al aire libre, podéis leer este artículo o éste.

¡Feliz fin de semana y namasté!