Día de la madre: 5 regalos con flores que no son un ramo

Dentro de poco será el Día de la Madre y ya sabemos que uno de los regalos estrella de este día son los ramos de flores. Y no es por hacerle la puñeta a las floristerías, pero queremos apoderarnos del clásico para hacer una versión más DIY y con mucho amor. Por eso hoy os traemos cinco ideas DIY para este año regalar flores de una manera diferente.

1. Una carcasa DIY para el móvil muy floreciente. 

Si, ya sabemos que las madres se tiran como 10 minutos en el whatsapp «Escribiendo» para luego sólo contestar un «Ok». Pero por esos detalles las queremos más que a nadie. Por eso queremos que este año su móvil sea el reflejo diario de este amor. Podéis encontrar todos los pasos para este diy aquí.

2. Una foto tuneada con flores. 

Ríete tú de las postales hechas, este DIY nos encanta porque une las fotos con las flores y tiene pinta de ser fácil, facilísimo.

3.Un corazón con flores de papel. 

Sí, así leído puede parecer un poco cursi, pero este día te lo puedes permitir y seguro que a tu madre le encantará. Las instrucciones aquí.

4. Un ramo de flores-cupcakes. 

Para las madres más golosonas esta es una solución estrella: un ramo de magdalenas, que decoradas así cuesta creer que lo sean. Los pasos a seguir están en este post. 

5. Un ramo de pompones

Si quieres mantener la esencia del ramo, pero no te gusta que las flores se pongan pochas a la primera de cambio, esta es la solución. Usar pompones en lugar de flores. ¡Mola!

Da igual si lo haces con flores, madgalenas o pompones, lo importante es decirle a tu madre que la quieres y no sólo ese día, sino todos los que puedas. Por eso desde aquí: madres bonitistas, os queremos.

Deseos confesables: una alacena vintage

Hay tantas cosas que guardar. Y cuando decimos guardar, no decimos esconder debajo de la alfombra. Somos mari-antojos. Y eso hace que tengamos una vajilla que ni el ajuar de la Lomana. Eso unido a que no vivimos en palacio, sino en casas con menos espacio de almacenaje que nos gustaría, nos crea cajones y estantes repletos, que parece que en cualquier momento vamos a morir sepultadas de platos, tazas y cacerolas. Vale, igual no es para tanto, pero debemos convencernos de que lo que nos hace falta es una alacena. Pero no cualquiera. Una alacena vintage, uno de nuestros grandes deseos confesables. Los inconfesables lo dejamos para otro post.

Nos gustan especialmente las alacenas restauradas con un toque de color (ay amigo chalk paint, cuánto bien has hecho por el bonitismo), de madera y dejando ver lo que esconde entre sus puertas y cajones.

Tras cristales vidriosos o mallas de gallineros, esconderemos las piezas más destacadas de nuestra vajilla y nuestra cristalería. Que no son de cristal de bohemia, pero son bohemias.

Otras alacenas que nos chiflan son las alacenas vintage, que recordamos de las casas de nuestras abuelas. Si tenéis una de estas alacenas en la casa del pueblo, cuidadla, porque se cotizan alto en el rastro y tiendas de decoración. Pero si no queréis regatear, aquí tenéis unas manos deseosas de recibirlas.

No sabemos cuándo abriremos las puertas de nuestra casa a este deseo confesable, pero ya tienen un rincón en nuestros sueños.

Feliz martes

Celicioso, un lugar bonitista y sin gluten

Llevábamos mucho tiempo con ganas de escribir este post. Porque desde que un día paseando descubrimos a nuestro protagonista de hoy, nos quedamos prendadas. El flechazo vino por el nombre. Somos unas bobaliconas y los juegos de palabras nos entusiasman. Luego vimos el logo y el cuidado del diseño y los detalles y ya teníamos el resto hecho. Hoy hemos venido a hablar de Celicioso, un restaurante especializado en comida sin gluten, tras el que se esconde con una historia con la moraleja de saber aprovechar las malas noticias y convertirlas en oportunidades.

Cuando le diagnosticaron como celíaco, Santi se dio cuenta que la oferta sin gluten a la hora de comer fuera de casa era muy pero que muy limitada. Y si hacemos parada en el tema de los dulces, la cosa se pone aún peor. De esto, hace algunos años y aunque la oferta es cada vez más amplia, en aquel momento él vio la oportunidad de crear un local, donde los más golosos pudieran seguir disfrutando de su momento dulce. Así nació Celicioso, que empezó como una panadería y actualmente cuenta con tres locales, dos en Madrid y uno en Marbella, donde la carta es cada vez más completa. En sus locales, ya es posible disfrutar de cualquier comida a lo largo del día sin tener que mirar la carta para ver si tiene o no gluten.

La oferta dulce, además de ser muy tentadora como podéis ver en cada una de las fotos, cumple con todos los clásicos contemporáneos : macarons, muffins, tartas, bizcochos y galletas.  Además, en fechas especiales como Navidad, tienen sus propios roscones sin gluten. Y si quieres personalizar tu tarta, también puedes hacerlo.

Pero una vez con las manos en la masa, el local y el negocio fueron creciendo y extendiéndose de calle Hortaleza a Calle Barquillo en Madrid y de Madrid a Marbella en el Hotel Puente Romano. Y en ese crecimiento, se incorporaron a la carta toda una oferta completa de productos salados como sandwiches, hamburguesas, pastas, nachos, quiches y paro de contar, porque me entra hambre. Mención especial merecen sus boles de desayuno y su zumos detox.

Podéis disfrutar de estos platos con mucho bonitismo y nada de gluten en:

C/ Hortaleza, 3 MADRID
C/ Barquillo, 19 MADRID
Hotel Puente Romano MARBELLA

Hay noticias inesperadas que nos sientan como un jarro de agua fría, momentos en los que interpretamos la mejor versión de nuestros dramaqueens, pero de personas como Santi aprendemos que detrás de cada zasca vital siempre puede haber una oportunidad. Y no, no nos hemos tragado a Paulo Coelho.

Que tengáis un día celioso y bonitista.

Packaging healthy y bonitista

Atención este es el primer post de la temporada en el que vamos a nombrar a una de nuestras grandes enemigas. La temida e inevitable: ¡operación bikini! Los primeros rayos de sol y llega la hora de preguntarse qué hemos estado haciendo durante todo el invierno hasta llegar a estas fechas con este cuerpo serrano. Pues te lo vamos a decir, que qué hemos estado haciendo: VIVIR. Nada de reproches. Ya se sabe, todo lo que nos gusta es ilegal, es inmoral o engorda. Pero no hay que preocuparse tanto por una talla arriba, una talla abajo, siempre que ser como somos nos haga felices. Lo que sí es importante es estar sanas e intentar tener una vida saludable, donde las transaminasas y los triglicéridos estén de nuestro lado y bajo control.

¿Y a qué viene todo este discurso? Ya sabéis que este es nuestro momento terapéutico, nuestro confesionario sin cuadro de Matisse. Pero tiene un sentido, más allá del monólogo. Es una introducción a un post sobre packaging healthy, y es que lo sano y saludable está de moda. Zumos orgánicos, smoothies de fruta y verdura, son productos que cada vez tienen más hueco en nuestros supermercados e Instagram. Y si además de hacernos estar más sanas, el packaging es cuco, pues nosotras mucho más felices. Por eso hoy os traemos 10 ejemplos de packaging de productos saludables (o healthy que queda más cool) así de bonitos.

Lazy Ghost / Ugly Fruit / Froosh

Born Fruit / Raw

Made / Safari

P’tits Crados / Juicy / Be true 

Ilustración, buen uso de la tipografía, innovación en el envase y una paleta de colores naturales, son algunas de las cosas que nos gustan de estos 10 ejemplos de packaging healthy, que seguro nos harán apartar la mirada del batido del chocolate y nos convencerán de tomar el camino más sano de la vida (si los azúcares añadidos nos lo permiten).

Aunque este post podría considerarse el primer paso para enfrentar la inminente operación bikini, esta semana le decimos que no, que vuelva usted mañana, que son vacaciones y nos marchamos a la tierra prometida. Ya habrá tiempo de privarse de las cosas buenas.

Feliz martes

Recetas bonitistas ilustradas: torrijas

Puede que este sea el inicio de una bonita sección o simplemente una colaboración puntual. El tiempo dirá. Pero empecemos por el principio. Nos encantan las recetas ilustradas.  Pero la realidad es que no somos una expertas en ilustrar. Aunque sí tenemos cerca a alguien que lo hace fenomenalmente bien (mirada sugerente). Y ahora que se acerca la Semana Santa y nosotras que somos mucho más de comer que de nazarenos, sabemos a que nos saben estos días de Pascua. Nos saben a torrijas. Pero nosotras no tenemos ni idea de hacerlas. Así que vaya plan. Tenemos la idea: receta ilustrada de torrijas. Pero ni sabemos ilustrar ni sabemos la receta. Pero mi madre sabe cocinar y nuestro colega Gatotonto ilustrar. Y como somos expertas en pedir favores con cara del gatito de Shrek, os presentamos nuestra primera receta ilustrada feat mi señora madre & Gatotonto.

Ingredientes:
Pan de torrijas, o bien pan de barra de 1 ó 2 días antes (que cortaremos en rebanadas).
3/4 de leche entera.
200 gramos de azúcar.
1 ramita de canela.
3 o 4 huevos.
Aceite de oliva.

Se pone a calentar la leche, con el azúcar y la ramita de canela y cuando empiece a hervir se retira del fuego. Se deja reposar hasta que se enfríe.


Cuando esté fría, la colamos y la echamos en un recipiente en el que podamos mojar las rebanadas con facilidad.

Batimos los huevos, y a continuación pasamos las rebanadas de pan por la leche, vuelta y vuelta, que se impregnen, pero que no se empapen demasiado. Después pasamos las rebanadas por el huevo y las echamos en el aceite (que habremos calentado previamente en la sartén).

Se van friendo las torrijas por ambos lados hasta que estén doraditas, se sacan y se ponen en papel de cocina para que absorba el aceite sobrante. Una vez fritas las torrijas se pasan por azúcar con canela en polvo o se pasan por miel (según gustos).

Y ahora todos los pasos bien resumiditos en una sola imagen.

Así pintadito con estas acuarelas tan preciosas, todo parece muy fácil. Así que habrá que aprovechar los próximos días libres para ponerlo en práctica. Gracias a Gatotonto y a mi madre por esta inestimable colaboración, ¡esperamos repetir!Si os ha gustado este post, comentad (malditos) y así los convencemos. También se aceptan sugerencias de qué receta os gustaría ver ilustrada. Se comenta que el señor Gatotonto es un gran masterchef de la tarta de zanahoria (mirada opulenta).

¡Feliz jueves!