Una pequeña reflexión de amor

Sin corazones ni lugares comunes. Sin críticas descarnadas ni apelación a lo comercial. Sin almíbar que lo bañe ni azúcar que lo mejore.

¿Cómo se escribe un post un día como hoy? No era obligatorio, claro que no, pero ¿era necesario?

El amor mueve las canciones, las películas, los libros, las cartas guardadas en latas, las fotos, el arte… ¿y el mundo? No creo, no estaría tan patas arriba.

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El amor empuja a los «te quiero», «te echo de menos», «me gustas», «me encantas», «me haces reír», «quiero que vuelvas» y a los «no te vayas tan pronto». También lleva a los «quiero más», «vámonos juntos», «no te preocupes, saldrá bien», «espero a que llegues» y a los «tenía ganas de verte».

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Pero el amor no es solo tú y yo. Hay más. Estoy yo, está lo que me gusta y los que me rodean. El amor también es creer que puedo…y hacerlo. El amor es humor. Y risas, copas y besos. Porque me río, las bebo y los beso yo.

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Y para ti, ¿qué es el amor para ti?

Más allá de santos, valentines y chocolatinas… ¡feliz día! (nada más y nada menos).

¡Hasta mañana!

5 cosas que vamos a echar de menos de OT17

Por fin viernes y nuestro cuerpito lo sabe. Nos hemos levantado con una alegría, con unas ganas de finde, con una locura interna por saber que esta noche cuando nos metamos en la cama no habrá despertador en el móvil… Alegría de viernes de la buena, happines en estado puro pero…Oh Wait! Una cosica que se nos viene a la cabeza right now… ¿El lunes cuando volvamos al trabajo con cara de lunes ya no habrá OT por la noche? ¿Ya no volveremos a irnos a la cama los lunes a las mil porque no nos podemos mover del sofá? Esto es el fin de una era. Lloramos como Geno.

Así que hemos decidido despedirnos por todo lo alto y cerrar una etapa (y nuestras corazones) con 5 cosas que vamos a echar de menos de OT17 y que os vamos a contar con gifs, que siempre le dan calidad a la película.

1. Vamos a echar de menos sentirnos conectadas con la jovenzuela que llevamos dentro.

Porque sí amiguis, la Auxi, la Rocío y la Celia de 2001, además de llevar pantalones imposibles y pendientes de aro de colores, fueron seguidoras de Operación Triunfo 1. Porque soñaron, con sus flamantes 17, encontrarse por las calles de su ciudad con un Alejandro Parreño (true story) o Manu Tenorio que les cantase solo para ellas. Ahora, 16 años después y con más… experiencia vital (dejémoslo ahí) nos hemos vuelto a enganchar como auténticas primerizas en esto del amor catódico.

2. Vamos a echar de menos vivir cada lunes una historia de amor.

Porque aunque por encima de todo ha estado la música, cantada o tocada, los vibratos y las colocaciones de laringe (¿mande?), nosotras hemos vivido cada lunes una historia de amor por capítulos. Ha sido como un libro de Elisabeth Benavent pero sin escenas guarrindonguis. Lo de Amaia y Alfred ha sido de otro planeta y hemos caído en las garras del enamoramiento y de los vídeos 24horas en Youtube. – Vosotros: Pero a ver bonitistas, no tenéis 34 años cada una… – Nosotras: Sí. Y Celia camino de los 35. Pero solo podemos contestar con un «volver a leer el punto 1».

3. Vamos a echar de menos aprender nuevo vocabulario.

Sin duda «shippear» ha sido la palabra del momento. Gracias a la combinación tormenta perfecta de programa de TV los lunes, canal 24h de youtube, los perfiles de IG de cada uno de los concursantes y twitter… nos hemos convertido en la María Moliner del vocabulario millennial y posteriores. Sin olvidar por supuesto a las palabras inventadas (como si Shippear llevase toda la vida en el diccionario) tales como «Aipeda» y «Almaia». Nos ha calado tanto que nos hemos creado las nuestras propias y estamos por hacernos un azujelo para la entrada de la casa que ponga eso de …»En esta casa vive Miguelia» (el azulejo para darle el toque viejuno que en realidad tenemos). Así que todo lo que hemos aprendido bien anotado…que el futuro nos pille bien instruidas.

4. Vamos a echar de menos las ojeras de los martes. 

Vale, en realidad no. Y aquí viene la crítica, que está muy bien eso del happy happy que es viernes, pero hasta aquí hemos llegado televisiónespañola (así, todo junto). ¿Cómo puede ser que un programa familiar acabe de madrugada? ¿Con qué cara nos plantamos en la UE diciendo que queremos ser europeos con eso de la racionalización de horarios si el programa estrella de la televisión pública acaba pasada la 1 de la mañana? Ay no, si esto se vuelve a repetir, esto hay que mirarlo. Vale que las formas de consumir televisión han cambiado y con ello… ¡qué tire la primera piedra el que cuando llegaba al trabajo se ponía a repasar la gala los martes (desde el punto en que se quedaba frito)! Muy mal, televisiónespañola con los horarios, muy mal. Nosotras los martes yendo al trabajo:

5. Vamos a echar de menos el grupo de WhatsApp de los amigos «triunfers».

Seguro que como mucho de vosotros, desde que comenzó Operación Triunfo nos creamos un grupo de WhatsApp para comentar las galas. Con lo mejorcito de cada casa, cada lunes hemos ido desgranando punto por punto las galas y las actuaciones. Todos los miembros del grupo, con nuestra gran experiencia y recorrido como jurados de talents show, hemos sacado al Risto que todos llevamos dentro para puntuar, puntualizar, reír y llorar con cada uno de los programas. Porque así somos, en comunidad todo se vive mejor y la distancia Málaga-Madrid se nos ha hecho un paseo cada lunes por la noche. Amiguitos: os vamos a echar menos. Así que os proponemos desde esta ventana al mundo seguir comentando en ese grupo el programa de Cárdenas (OMG), el telediario o First Dates… lo que haga falta. Confesión: el grupo se llama «Operación Cepeda».

 

Por favor, decidnos que habéis vivido OT17 como nosotras, contadnos si sois de Amaia o de Aitana y si veis futuro en el proyecto Aiteda. Si Alfred os ha robado el corazón, como a nosotras, también nos lo podéis contar, no somo celosas. Si no sabéis de lo que estamos hablando… no tengáis en cuenta este post y prometemos que el lunes volvemos con otra cosa. Palabrita.

¡Feliz fin de semana!

De anillos y sellos para el meñique…¿qué nos pasa doctor?

Nunca pensé que diría esto, será la edad,el pasar horas en IG o Pinterest o «las modas»… pero me encantan los anillos y sellos en el meñique. ¡Chimpón! Ya lo he admitido. Y una vez hecho, solo me queda compartirlo con vosotros y esperar que no esté s0la en esta locura.

Fijaos que hasta ahora, para nosotras, el anillo o sello en meñique era signo distintivo de conde, marqués o reyes… vamos, una cosa viejuna y rancia donde las haya. Pero amiguis, nos ha dado el volunto y ahora nos vemos los meñiques tan desnudos y solitarios que no pensamos en otra cosa que en vestirlos. Sí, una moda como otra cualquiera que probablemente pasará y se nos quedará en el cajón olvidado (en forma de anillo que ha perdido el dorado), pero no nos vamos a poder resistir…¡queda advertido!

Visto en 1//2//3//4//5

Ay, nos gustan ambas combinaciones. La del sello como único anillo en el meñique y la combinación de varios. Tenemos en corazón dividido aunque luego seamos de las que nos ponemos un anillo y nos lo acabamos quitando para usar el ordenador en el trabajo,para ducharnos y para fregar la taza del desayuno. Pero no es el único tablero de inspiración que hemos preparado…que si tenéis vuestras dudas os queremos intentar inspirar con unas cuantas opciones más.

Fichajes en 1 // 2 // 3 // 4 

Y ahora lo mejor… ¿dónde conseguir un sello de estos? Bueno, ya sabéis que hay muchísimas firmas de joyitas «made in Spain» que adoramos y que ya os contamos en este post de hace justo un año y si no… siempre es religión echarle un ojo a Asos y fichar sus sellos para meñiques que además están genial de precio.

Veredicto… ¿estoy (tamos) muy loca(s)? ¿Os gustan también los anillos en el meñique o tenemos un cañazo muy bien dado?

Bonitistas, ¡contadnos!

Feliz día y nos vemos mañana por estos lares.

Una fábrica convertida en loft que te va a hacer llorar de emoción

Y en realidad de la envidia también, pero acabamos de empezar el mes de febrero… y empecemos con buenos sentimientos, ¿no? Y nosotras que pensábamos que lo de convertir una fábrica en un hogar solo ocurría en las películas, vamos y nos topamos con este loft sacado de «la manga» de una antigua fábrica textil. Eso sí, para verlo (o tenerlo) hay que irse a Philadelphia (muy buen queso de untar…¡era imposible no hacer la broma mala!).

La dueña se llama Liz y es una señora con un estilazo que te caes de espaldas y que trabaja en una tienda de objetos vintage y de segunda mano. La chiquilla ha convertido esta antigua fábrica de Northern Liberties en un loft súper luminoso y con un rollazo que quita el hipo. Hasta los antiguos maniquíes los usa como decoración (cosa que cualquier hijo de vecino tiraría al contenedor sin más…). Le ha quedado tan cuqui el apartamento(azo) que le han dedicado un «house tour» en Apartment Therapy (amamos esta web).


Hasta las escaleras ahí apoyadas en la pared le han quedado monas a Liz, es lo que se llama tener estilo y que el loft/fábrica no parezca una leonera.

Alucinamos con la manera de distribuir los espacios, la mezcla de muebles de Ikea y piezas vintage, que tanto recomienda todo el mundo pero que luego es más complicado de lo que predican llevarlo a al práctica, y la cantidad de plantas.

Pero si crees que ya lo has visto todo… guarda un poco de babilla porque aún hay más: la habitación del loft es una auténtica maravilla. Por las fotos, no tenemos muy claro por dónde se accede (y vale que esas escaleras un día que llegues piripi son más peligrosas que yo en las rebajas de Zara y a principios de mes), pero la mezcla de texturas y materiales nos parece bonitismo puro. Y qué decir del vestidor… y ¡oh! ¡wait! ¿esa es su colección de pantalones vaqueros?

Todas las imágenes son de Carina Romero para Apartment Therapy donde podéis ver más fotos de la casa

Así que amiguis, seguro que si hoy pasáis por algún polígono a las afueras de vuestra ciudad y veis una fábrica abandonada… seguro que ya la miraréis con ojitos golosones.

¡Quién sabe! ¡Hasta mañana!

Novias vintage: inspiración años 20 de verdad «de la buena»

Adoramos ver fotos de bodas. Bueno, en realidad, adoramos ver fotos de novias. Y cuanto más antiguas mejor. La moda nupcial ha cambiado mucho, cierto, pero no solo nos atrapa eso. Nos hipnotizan las flores, las expresiones, las formas de posar, los adornos de las fotos… Y el post de hoy va dedicado a ellas. Novias vintage: inspiración años 20 pero de verdad de la buena. ¿Y eso qué quiere decir? Pues que hemos inundado las siguientes líneas de fotos de novias de los años 20… en blanco y negro.

Es curioso, los años 20 no es mi década favorita para inspirarme a la hora de vestir yo, pero sí lo es para pasarme horas y horas viendo la moda de la época. Me enloquece la forma que tuvieron las mujeres de esa década de romper con los establecido, enseñar sus brazos y piernas, cortarse el pelo y pintarse los ojos de negro. Y claro, si eso lo acompañamos de vestidos de novia… la mezcla no puede ser más perfecta.

Imágenes vistas en 1 // 2 // 3 // 4

Adoramos los vestidos llenos de tul, los tocados y casquetes, la forma de ponerse los velos… Los encajes, la mezcla de vestidos cortos con velos largos… y hablamos ahora de novias atrevidas… el atrevimiento nos parece ¡esto!

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Nos encantan sus miradas, la languidez bohemia de muchas de ellas… esas medio sonrisas de la época que hacen que nos esforcemos en imaginar cómo sería la vida de estas mujeres. ¿Qué pensarían ese día? ¿se casaban con el hombre al que realmente amaban? ¿era para ellas especial el día de su boda?

Y las flores, qué decir de las flores. El exceso de los años 20 nos enamora, esos ramos y esos adornos en forma de centros gigantescos sobre alfombras. Simplemente…¡ma-ra-vi-llo-so!

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Así que si queréis un traje de novia inspiración vintage y os gusta la década de los 20… no dejéis de indagar y bucear en ellas, en las mujeres que les tocó vivir en esa época y consiguieron dar un vuelco al mundo de la moda.

Seguro que a estas alturas ya has visto este vídeo, pero que pasa el tiempo y nos sigue pareciendo una hermosura. No podíamos acabar el post de hoy de otra forma… ¡Hasta mañana bonitista!